Tipos de cremalleras: cómo elegir medida, color y uso
La cremallera es uno de los cierres más utilizados en prendas, bolsos, cojines y accesorios. Aunque todas cumplen una función parecida, existen diferencias importantes en el material de los dientes, la forma de apertura, el grosor, la longitud y el tipo de cursor.
Una cremallera invisible puede quedar muy bien en un vestido, pero no es la opción adecuada para una chaqueta que necesita abrirse por completo. Del mismo modo, una cremallera metálica puede aportar resistencia y un acabado decorativo, aunque resulte demasiado pesada para una falda ligera.
Elegir correctamente evita que el cierre se ondule, se abra, quede demasiado rígido o no soporte el uso previsto.
En esta guía repasamos los principales tipos de cremalleras y explicamos cómo escoger la medida, el color y el modelo más adecuado para cada proyecto.
Partes principales de una cremallera
Conocer las partes de una cremallera ayuda a identificar qué necesitas comprar o reparar.
Cinta
Es la franja de tejido situada a ambos lados de los dientes.
La cinta se cose a la prenda o al accesorio.
Puede estar fabricada en poliéster, algodón u otras fibras, dependiendo del modelo.
Dientes o espiral
Son los elementos que se unen y se separan al mover el cursor.
Pueden ser:
- Metálicos.
- De plástico inyectado.
- De espiral sintética.
- Invisibles, cuando la espiral queda orientada hacia el interior.
Cursor
Es la pieza móvil que abre y cierra la cremallera.
Debe corresponder al tamaño y tipo de dientes.
Un cursor de una cremallera metálica no suele ser compatible con una de espiral o de plástico inyectado.
Tirador
Es la pieza que se sujeta con los dedos para mover el cursor.
Puede ser pequeño, decorativo, alargado o adaptado a prendas deportivas y accesorios.
Topes superiores
Impiden que el cursor salga por la parte superior.
Tope inferior
Mantiene unidos los dos lados en las cremalleras cerradas.
En los modelos separables, esta zona incorpora una caja y un pasador que permiten abrir completamente el cierre.
Cremallera cerrada
La cremallera cerrada permanece unida por la parte inferior.
El cursor abre el cierre hasta llegar al tope inferior, pero ambas cintas no se separan completamente.
Se utiliza habitualmente en:
- Pantalones.
- Faldas.
- Vestidos.
- Bolsos.
- Cojines.
- Bolsillos.
- Neceseres.
- Fundas.
- Monos.
- Botas.
Puede tener uno o dos cursores, dependiendo del diseño.
Para una prenda convencional, el modelo de un solo cursor suele ser suficiente.
Cremallera separable
La cremallera separable puede abrirse por completo y dividirse en dos partes.
Incorpora una caja inferior en uno de los lados y un pasador en el otro.
Es habitual en:
- Chaquetas.
- Abrigos.
- Chalecos.
- Sudaderas abiertas.
- Prendas deportivas.
- Algunos bolsos y accesorios.
- Sacos y fundas especiales.
Al comprarla, comprueba que se indique claramente que es separable o abierta.
Una cremallera cerrada no puede sustituir directamente a una separable en una chaqueta que necesite abrirse por completo.
Cremallera de doble cursor
Una cremallera de doble cursor incorpora dos carros.
Dependiendo del modelo, los cursores pueden abrir desde el centro, desde los extremos o desde la parte inferior y superior.
Se utiliza en:
- Abrigos largos.
- Chaquetas.
- Bolsos.
- Mochilas.
- Maletas.
- Fundas.
- Sacos de dormir.
- Accesorios de gran tamaño.
En una chaqueta larga, el segundo cursor permite abrir parcialmente desde abajo para sentarse o caminar con mayor comodidad.
Antes de comprar, comprueba el sentido de apertura porque no todos los modelos de doble cursor funcionan igual.
Cremallera de espiral
La cremallera de espiral utiliza un filamento sintético continuo que forma los dientes.
Es uno de los tipos más versátiles.
Puede encontrarse en diferentes grosores, longitudes y colores.
Se utiliza en:
- Vestidos.
- Faldas.
- Pantalones.
- Bolsos.
- Neceseres.
- Cojines.
- Fundas.
- Ropa infantil.
- Prendas deportivas.
- Bolsillos.
Suele ser flexible y ligera, por lo que se adapta bien a muchos tejidos.
También puede cortarse y ajustarse con relativa facilidad cuando el modelo y el proyecto lo permiten.
Cremallera de nailon
El término cremallera de nailon se utiliza frecuentemente para referirse a los modelos de espiral sintética.
Son ligeros, flexibles y están disponibles en muchos colores.
Pueden resultar adecuados para:
- Costura doméstica.
- Ropa ligera y media.
- Bolsos.
- Cojines.
- Accesorios.
- Reparaciones.
- Proyectos infantiles.
Aunque se denominen de nailon, la composición exacta puede variar. Consulta la ficha del producto cuando necesites una característica específica.
Cremallera invisible
La cremallera invisible está diseñada para quedar oculta dentro de la costura.
La espiral se encuentra en la parte posterior y apenas se aprecia cuando el cierre está correctamente colocado.
Se utiliza principalmente en:
- Vestidos.
- Faldas.
- Pantalones de vestir.
- Monos.
- Prendas de ceremonia.
- Cojines con acabado discreto.
- Costuras laterales o traseras.
Es una buena opción cuando se quiere mantener una línea limpia sin que los dientes formen parte visible del diseño.
Cómo debe quedar una cremallera invisible
Cuando está cerrada, solo debería apreciarse una línea fina y el tirador.
Para conseguirlo:
- Utiliza un prensatelas para cremallera invisible.
- Abre suavemente la espiral durante la costura.
- Cose cerca de los dientes, sin atravesarlos.
- Mantén ambos lados a la misma altura.
- No estires la tela.
- Refuerza el final de la costura.
- Plancha el tejido según sus instrucciones.
Si coses demasiado lejos de la espiral, la cremallera quedará visible.
Si coses encima de los dientes, el cursor puede atascarse.
Cuándo no utilizar una cremallera invisible
No suele ser la mejor opción para:
- Chaquetas.
- Tejidos muy gruesos.
- Bolsos sometidos a mucho uso.
- Prendas que necesitan abrirse completamente.
- Materiales rígidos.
- Zonas que soportan una gran tensión.
- Proyectos de exterior.
Está diseñada principalmente para cierres discretos en prendas de peso ligero o medio.
Cremallera metálica
La cremallera metálica tiene dientes independientes fabricados en metal.
Puede encontrarse en acabados como:
- Latón.
- Níquel.
- Cobre.
- Negro.
- Oro envejecido.
- Plata envejecida.
Se utiliza en:
- Vaqueros.
- Chaquetas.
- Abrigos.
- Cazadoras.
- Bolsos.
- Mochilas.
- Botas.
- Pantalones.
- Accesorios.
- Prendas con diseño decorativo.
Suele aportar una mayor presencia visual y una sensación de firmeza.
Ventajas de la cremallera metálica
Entre sus ventajas destacan:
- Acabado decorativo.
- Buena resistencia en usos adecuados.
- Dientes definidos.
- Compatibilidad estética con vaqueros y cuero.
- Amplia variedad de acabados metálicos.
- Disponibilidad en modelos cerrados y separables.
Sin embargo, también añade más peso y rigidez que una cremallera de espiral.
No siempre es conveniente para tejidos finos.
Cuidados de una cremallera metálica
Evita doblarla bruscamente o someterla a humedad prolongada.
Antes de lavar una prenda:
- Cierra la cremallera.
- Sigue la etiqueta de cuidado.
- Evita productos que puedan afectar al acabado.
- No planches directamente sobre los dientes.
- Comprueba que el cursor se mueva correctamente.
Los dientes dañados o desalineados pueden impedir el cierre.
No fuerces el cursor cuando encuentre resistencia.
Cremallera de plástico inyectado
La cremallera de plástico inyectado tiene dientes individuales moldeados sobre la cinta.
Los dientes suelen ser más grandes y visibles que los de una cremallera de espiral.
Puede utilizarse en:
- Chaquetas.
- Sudaderas.
- Ropa deportiva.
- Prendas infantiles.
- Mochilas.
- Bolsos.
- Fundas.
- Accesorios.
- Ropa de exterior ligera.
Es una opción decorativa y relativamente ligera.
Puede encontrarse en numerosos colores, lo que permite combinar o contrastar con la prenda.
Diferencia entre espiral y plástico inyectado
La cremallera de espiral tiene un filamento continuo y suele ser más flexible.
La de plástico inyectado presenta dientes independientes y un aspecto más marcado.
Como orientación:
Elige espiral cuando busques:
- Flexibilidad.
- Poco peso.
- Una cremallera discreta.
- Costura en tejidos ligeros o medios.
- Gran variedad de usos.
Elige plástico inyectado cuando busques:
- Dientes visibles.
- Un acabado deportivo.
- Más presencia decorativa.
- Una cremallera separable para chaquetas.
- Combinar el color de los dientes con la prenda.
La elección final dependerá del grosor y del uso previsto.
Cremallera para pantalones
Las cremalleras de pantalón suelen ser cerradas y relativamente cortas.
Pueden ser de:
- Espiral.
- Metal.
- Plástico, en determinados diseños.
La longitud dependerá del patrón, la talla y la altura de la bragueta.
Para sustituir una cremallera, mide la anterior desde el tope superior hasta el inferior, sin incluir el exceso de cinta.
En un vaquero suele utilizarse una cremallera metálica o resistente de tamaño compatible con el grosor del tejido.
Cremallera para falda
Las faldas pueden llevar:
- Cremallera invisible.
- Cremallera cerrada de espiral.
- Cremallera metálica decorativa.
- Cremallera vista.
- Cremallera lateral.
- Cremallera trasera.
Para una falda de vestir, una invisible suele ofrecer un acabado discreto.
En una falda vaquera puede utilizarse una cremallera metálica.
La longitud depende del espacio necesario para ponerse la prenda con comodidad.
Una cremallera demasiado corta puede dificultar pasar la prenda por la cadera.
Cremallera para vestido
En vestidos son habituales las cremalleras invisibles colocadas en la espalda o en un lateral.
También pueden utilizarse cremalleras decorativas cuando forman parte del diseño.
Antes de elegir, valora:
- El grosor de la tela.
- La longitud del torso.
- La cintura.
- El ajuste del vestido.
- La posición de la costura.
- El tipo de forro.
- La facilidad para vestirse.
En vestidos ajustados, la cremallera debe abrir lo suficiente para pasar hombros o cadera sin forzar la costura.
Cremallera para chaqueta
Una chaqueta que se abre completamente necesita normalmente una cremallera separable.
Puede ser:
- Metálica.
- De plástico inyectado.
- De espiral resistente.
Comprueba:
- La longitud.
- El sentido de apertura.
- El grosor de los dientes.
- El peso de la prenda.
- La anchura de la cinta.
- El tipo de cursor.
- Si se necesita doble cursor.
La cremallera debe tener una resistencia y una presencia proporcionales al tejido.
Una cremallera muy fina puede quedar inestable en un abrigo grueso.
Cremallera para sudadera
Las sudaderas abiertas suelen utilizar cremalleras separables de espiral o plástico inyectado.
El modelo debe ser flexible para acompañar el tejido de punto.
Antes de coser, puede ser necesario estabilizar la zona para evitar que se ondule.
Comprueba que ambos lados de la prenda tengan exactamente la misma longitud y que coincidan:
- El escote.
- Los bolsillos.
- Las costuras horizontales.
- Los dibujos.
- El bajo.
Cremallera para bolso
Los bolsos pueden utilizar cremalleras cerradas de espiral, metálicas o de plástico.
La elección depende del peso y del diseño.
Para un neceser ligero
Puede funcionar una cremallera de espiral fina o media.
Para un bolso de uso diario
Conviene un modelo resistente, con un cursor cómodo.
Para una mochila
Puede ser necesaria una cremallera más gruesa y flexible.
Para un bolso decorativo
Una cremallera metálica puede formar parte del diseño.
En accesorios sometidos a mucho peso, la resistencia de la cremallera debe corresponderse con la construcción completa del bolso.
Cremallera para cojines
Para fundas de cojín puede utilizarse:
- Cremallera de espiral.
- Cremallera invisible.
- Cremallera por metros.
- Modelo cerrado.
La cremallera debe ser suficientemente larga para introducir y retirar el relleno sin forzar la funda.
Una invisible proporciona un acabado discreto.
Una de espiral convencional suele resultar más sencilla para principiantes.
Cremallera por metros
La cremallera por metros se vende en una tira continua y permite cortar la longitud necesaria.
Se utiliza frecuentemente en:
- Cojines.
- Bolsos.
- Neceseres.
- Fundas.
- Mochilas.
- Manualidades.
- Proyectos de hogar.
- Accesorios de diferentes tamaños.
Normalmente se vende junto con cursores compatibles.
No todos los cursores sirven para todas las cadenas.
Debes comprobar:
- Tipo de diente.
- Grosor.
- Referencia.
- Anchura.
- Compatibilidad con el cursor.
- Número de carros necesarios.
Ventajas de la cremallera por metros
Entre sus ventajas se encuentran:
- Permite adaptar la longitud.
- Reduce sobrantes en proyectos personalizados.
- Es útil para fabricar varios accesorios.
- Facilita trabajar con medidas especiales.
- Puede utilizarse con uno o varios cursores.
- Resulta práctica para cojines y bolsos.
Sin embargo, requiere colocar correctamente el cursor y crear topes seguros.
Cómo colocar el cursor en una cremallera por metros
El procedimiento puede variar según el modelo, pero normalmente se realiza así:
- Corta ambos extremos de manera limpia.
- Separa ligeramente los dos lados.
- Introduce un lado en el cursor.
- Introduce el segundo a la misma altura.
- Sujeta las cintas de forma uniforme.
- Tira del cursor lentamente.
- Comprueba que los dientes se unan.
- Repite si un lado queda adelantado.
- Coloca topes o realiza una costura de seguridad.
Si los dos lados no entran a la misma altura, la cremallera quedará descompensada.
Cremallera impermeable o repelente al agua
Algunas cremalleras incorporan recubrimientos o diseños que reducen el paso del agua.
Pueden utilizarse en:
- Bolsos.
- Mochilas.
- Prendas de exterior.
- Fundas.
- Accesorios deportivos.
No todas ofrecen el mismo nivel de protección.
Una cremallera descrita como resistente o repelente al agua no convierte por sí sola todo el proyecto en impermeable.
Las costuras, el tejido y los acabados también deben estar preparados.
Consulta las especificaciones del fabricante cuando el proyecto necesite una protección concreta.
Cremallera decorativa
Una cremallera puede utilizarse como elemento visible del diseño.
Puede destacar mediante:
- Dientes metálicos.
- Color contrastado.
- Tiradores grandes.
- Cintas estampadas.
- Colocación exterior.
- Cremallera asimétrica.
- Acabado dorado o plateado.
En estos casos, la precisión de la costura es especialmente importante.
Ambos lados deben quedar simétricos y la cinta no debería ondularse.
Cómo elegir el grosor
Las cremalleras se fabrican en diferentes grosores o calibres.
Algunos fabricantes los identifican mediante números, aunque la clasificación puede variar.
En general:
- Una cremallera fina es adecuada para vestidos, faldas y bolsillos ligeros.
- Una cremallera media funciona en pantalones, bolsos y cojines.
- Una cremallera gruesa se utiliza en chaquetas, mochilas y accesorios resistentes.
No elijas únicamente por la apariencia.
La cremallera debe guardar proporción con:
- El peso del tejido.
- La tensión que soportará.
- La frecuencia de apertura.
- El tamaño del proyecto.
- El tipo de cursor.
- El acabado buscado.
Qué significa una cremallera número 3, 5, 8 o 10
En algunos productos, el número se relaciona aproximadamente con la anchura del conjunto de dientes cuando la cremallera está cerrada.
Por ejemplo, pueden encontrarse referencias como:
- Número 3.
- Número 5.
- Número 8.
- Número 10.
Cuanto mayor es el número, más robusta suele ser la cadena.
Sin embargo, la denominación y la medida exacta pueden variar según el fabricante.
Comprueba siempre la ficha técnica y la compatibilidad del cursor.
Como orientación:
- Número 3: prendas ligeras, bolsillos, cojines y pequeños accesorios.
- Número 5: bolsos, mochilas ligeras y prendas de mayor peso.
- Número 8 o 10: equipaje, fundas y proyectos resistentes.
Estas indicaciones no sustituyen las especificaciones del producto.
Cómo medir una cremallera cerrada
La longitud útil se mide desde el tope superior hasta el tope inferior.
No debe incluirse la cinta sobrante situada por encima o por debajo de los topes.
Para medir:
- Coloca la cremallera cerrada sobre una superficie plana.
- No la estires.
- Sitúa el inicio de la cinta métrica en el tope superior.
- Mide hasta el tope inferior.
- Anota si es cerrada o separable.
- Comprueba también el grosor de los dientes.
En una cremallera invisible, mide la longitud de la espiral útil.
Cómo medir una cremallera separable
Mide desde el tope superior hasta la parte inferior funcional de la caja.
No incluyas el exceso de cinta.
Al sustituirla, compara también:
- Anchura de la cinta.
- Grosor de los dientes.
- Lado del pasador.
- Número de cursores.
- Color.
- Tipo de material.
Dos cremalleras de la misma longitud pueden no ser intercambiables si sus cajas, dientes o cintas son diferentes.
Qué longitud elegir
La longitud depende del patrón y del uso.
Como norma general, la cremallera debe cubrir el espacio de apertura sin quedar sometida a tensión.
Una cremallera demasiado corta puede dificultar ponerse o utilizar la prenda.
Una demasiado larga puede sobresalir o necesitar un ajuste.
Cuando trabajes con un patrón, sigue la longitud recomendada.
Para una sustitución, mide la cremallera antigua antes de retirarla, siempre que conserve su forma original.
¿Se puede acortar una cremallera?
Muchas cremalleras cerradas pueden acortarse desde la parte superior.
El procedimiento depende del tipo de dientes.
En una cremallera de espiral:
- Marca la nueva longitud.
- Cose varias puntadas firmes alrededor de la espiral para crear un nuevo tope.
- Comprueba que el cursor no pueda superar esa zona.
- Corta el exceso dejando margen.
En una cremallera metálica o inyectada puede ser necesario retirar algunos dientes y colocar topes específicos.
Utiliza herramientas adecuadas y protege los ojos frente a piezas que puedan saltar.
¿Se puede acortar una cremallera separable?
Puede acortarse normalmente desde la parte superior, conservando intacta la caja inferior.
No cortes la parte inferior, porque eliminarías el sistema que permite unir y separar ambos lados.
Marca la longitud, crea nuevos topes superiores y retira el exceso siguiendo el método adecuado para el tipo de dientes.
Si la prenda es valiosa o el material es grueso, puede ser preferible comprar la medida correcta o acudir a un profesional.
¿Se puede alargar una cremallera?
Una cremallera confeccionada no puede alargarse fácilmente sin sustituirla.
Puede añadirse una pieza de tela en uno o ambos extremos en determinados diseños, pero la longitud funcional de apertura seguirá siendo la misma.
Cuando necesites más apertura, normalmente será necesario instalar una cremallera más larga.
Por eso, conviene medir cuidadosamente antes de comprar.
Cómo elegir el color
El color puede integrarse con la tela o utilizarse como contraste.
Para un acabado discreto
Busca una cinta del mismo tono que el tejido.
No es imprescindible que coincida de manera absoluta, especialmente si la cremallera quedará oculta.
Para prendas claras
Prueba colores como:
- Blanco.
- Crudo.
- Beige.
- Gris claro.
- Tonos próximos al tejido.
Para prendas oscuras
Pueden funcionar:
- Negro.
- Azul marino.
- Gris oscuro.
- Marrón.
- Tonos profundos similares.
Para un efecto decorativo
Utiliza un color contrastado que se repita en botones, costuras o accesorios.
Qué parte debe coincidir con el color
En una cremallera convencional pueden verse:
- La cinta.
- Los dientes.
- El cursor.
- El tirador.
En un modelo invisible, la cinta queda mayoritariamente oculta, por lo que una pequeña diferencia de tono puede pasar desapercibida.
En una cremallera vista, todos los componentes forman parte del diseño.
Compara el producto sobre la tela y bajo luz natural.
Elegir un tono ligeramente más oscuro o claro
Cuando no encuentres una coincidencia exacta, un tono ligeramente más oscuro suele integrarse mejor que uno demasiado claro, aunque dependerá del tejido.
En telas estampadas puedes elegir:
- El color del fondo.
- El tono predominante.
- Un color secundario.
- Un contraste intencionado.
Coloca varias opciones sobre el tejido antes de decidir.
Cómo elegir el acabado metálico
En cremalleras metálicas, el acabado puede combinarse con otros elementos de la prenda.
Por ejemplo:
- Cremallera dorada con botones dorados.
- Cremallera plateada con hebillas plateadas.
- Latón envejecido con vaquero.
- Metal negro con prendas oscuras.
- Cobre con tonos marrones o verdes.
No es obligatorio que todos los metales sean idénticos, pero una combinación coherente suele producir un acabado más cuidado.
La cinta también debe adaptarse al tejido
Una cinta gruesa puede crear volumen en una tela ligera.
Una cinta fina puede resultar inestable sobre un material pesado.
Valora:
- El grosor.
- La flexibilidad.
- La anchura.
- La estabilidad.
- La facilidad de planchado.
- La compatibilidad con el tejido.
Antes de coser, comprueba si la cinta encoge, destiñe o se deforma con el calor.
Qué prensatelas utilizar
El prensatelas para cremalleras permite coser cerca de los dientes.
Puede colocarse a la derecha o a la izquierda de la aguja, dependiendo del lado que estés cosiendo.
Para una cremallera invisible, se recomienda un prensatelas específico con canales que separan la espiral.
Antes de coser:
- Comprueba que el prensatelas sea compatible.
- Gira el volante manualmente.
- Verifica la posición de la aguja.
- Asegúrate de que no golpea el prensatelas.
- Realiza una prueba.
Cómo preparar la tela
Antes de colocar la cremallera:
- Remata los márgenes si el tejido se deshilacha.
- Marca la posición de inicio y final.
- Estabiliza tejidos elásticos o muy finos cuando sea necesario.
- Plancha los márgenes según el método elegido.
- Comprueba la longitud.
- Cierra la cremallera.
- Marca puntos de coincidencia.
- Hilvana antes de coser si necesitas mayor control.
Una preparación precisa evita que ambos lados queden desalineados.
Por qué se ondula una cremallera
La ondulación puede aparecer por:
- Estirar la cinta.
- Estirar el tejido.
- Utilizar una cremallera demasiado rígida.
- Coser una tela de punto sin estabilizar.
- Aplicar demasiada presión con el prensatelas.
- Utilizar una puntada muy corta.
- No hilvanar.
- Planchar con demasiado calor.
- Elegir una cremallera pesada para el tejido.
Para evitarlo, deja que la máquina transporte las capas sin tirar de ellas.
En tejidos elásticos puede ser necesario añadir una cinta estabilizadora o entretela fina.
Cómo hacer coincidir costuras y dibujos
Antes de coser definitivamente:
- Cierra la cremallera.
- Marca en ambos lados la cintura, los bolsillos o las costuras horizontales.
- Abre la cremallera.
- Coloca cada marca sobre el punto correspondiente de la prenda.
- Sujeta con alfileres o hilván.
- Vuelve a cerrar y comprueba la alineación.
- Corrige antes de pespuntear.
Este paso es especialmente importante en chaquetas, vestidos con cintura marcada y tejidos estampados.
Hilvanar o utilizar alfileres
Los alfileres pueden ser suficientes en tejidos estables.
El hilván ofrece mayor control en:
- Cremalleras largas.
- Telas que se desplazan.
- Prendas ajustadas.
- Cremalleras invisibles.
- Tejidos delicados.
- Proyectos con coincidencias.
- Principiantes.
También puede utilizarse cinta adhesiva temporal específica para costura, siempre que sea compatible con el tejido y no entre en contacto con la aguja.
No cosas sobre el cursor
Cuando el prensatelas se acerque al cursor:
- Detén la máquina.
- Deja la aguja introducida en la tela.
- Levanta el prensatelas.
- Mueve el cursor más allá de la zona de trabajo.
- Baja el prensatelas.
- Continúa cosiendo.
Intentar pasar junto al cursor puede desviar la costura o romper la aguja.
Qué aguja utilizar
La aguja debe elegirse según el tejido, no únicamente según la cremallera.
Como orientación:
- Tela fina: aguja fina o microtex.
- Algodón medio: aguja universal.
- Punto: punta de bola o stretch.
- Vaquero: aguja para denim.
- Cuero: aguja específica.
- Varias capas gruesas: aguja resistente compatible.
En la zona de la cremallera se acumulan varias capas, por lo que conviene utilizar una aguja nueva y en buen estado.
Qué hilo utilizar
Para la mayoría de las cremalleras puede utilizarse hilo de poliéster de confección.
El color puede coincidir con:
- La tela.
- La cinta de la cremallera.
- El pespunte decorativo.
Para una cremallera metálica vista sobre vaquero puede utilizarse hilo torzal en el pespunte, siempre que la máquina y la aguja sean compatibles.
La costura debe ser resistente, pero no tan gruesa que deforme la cinta.
Cómo comprobar una cremallera antes de coserla
Antes de instalarla:
- Abre y cierra varias veces.
- Revisa que el cursor se deslice.
- Comprueba los dientes.
- Observa los topes.
- Verifica la caja inferior en modelos separables.
- Mide la longitud.
- Comprueba el color.
- Asegúrate de que las cintas tengan la misma medida.
- Revisa posibles manchas o deformaciones.
No coses una cremallera que ya presenta resistencia o dientes dañados.
Problemas frecuentes
El cursor se atasca
Puede deberse a:
- Hilo atrapado.
- Tela introducida entre los dientes.
- Dientes deformados.
- Cursor dañado.
- Suciedad.
- Cinta torcida.
- Costura demasiado cercana.
- Falta de alineación.
No tires con fuerza.
Retira con cuidado el tejido o el hilo atrapado y comprueba la zona.
La cremallera se abre sola
Puede existir desgaste en el cursor o en los dientes.
En algunos casos, el cursor ya no ejerce suficiente presión para unir ambos lados.
Puede ser necesario sustituir:
- El cursor.
- Los topes.
- La cremallera completa.
Una reparación provisional no siempre garantiza un cierre seguro.
Los dientes no encajan
Comprueba si:
- Falta algún diente.
- La espiral está dañada.
- El cursor no corresponde.
- Ambos lados están descompensados.
- La caja inferior está deteriorada.
- La cinta está torcida.
Cuando faltan dientes en una zona central, normalmente es necesario sustituir la cremallera.
El cursor se ha salido
Puede ocurrir cuando falta un tope.
En cremalleras por metros o cerradas puede ser posible volver a colocar el cursor y crear un nuevo tope.
En modelos separables, la reparación depende del estado de la caja y del pasador.
Si los dientes están dañados, volver a colocar el cursor no solucionará el problema.
La cremallera queda torcida
Puede deberse a que:
- Un lado se ha cosido más estirado.
- Las marcas no coincidían.
- La cinta estaba deformada.
- La prenda no estaba estabilizada.
- El largo no era el adecuado.
- El tejido se desplazó.
Descose con cuidado y vuelve a colocarla desde puntos de referencia.
No intentes corregir una gran desviación tirando del tejido.
La cremallera baja sola en un pantalón
El cursor puede estar desgastado o no quedar bloqueado.
Algunos cursores incorporan un sistema de bloqueo que actúa cuando el tirador queda bajado.
Si el mecanismo ha fallado, puede ser necesario sustituir el cursor o la cremallera.
Los trucos temporales no sustituyen una reparación adecuada.
Cómo cuidar una cremallera
Para prolongar su duración:
- No la fuerces.
- Cierra las prendas antes de lavarlas cuando la etiqueta lo permita.
- Evita enganchar tejido.
- Retira hilos sueltos.
- No planches directamente sobre los dientes.
- Mantén limpios los modelos utilizados en bolsos y exterior.
- Sujeta la base de las cremalleras separables al cerrarlas.
- Introduce correctamente el pasador.
- No cargues un bolso por encima de su capacidad.
- Repara los topes dañados.
Cómo cerrar una cremallera separable correctamente
Para evitar desgaste:
- Baja completamente el cursor.
- Introduce el pasador hasta el fondo de la caja.
- Mantén ambas piezas alineadas.
- Sujeta la base.
- Sube el cursor sin girarlo.
- Detente si encuentras resistencia.
Si el pasador no entra completamente, los dientes pueden unirse de forma desigual.
Cómo lavar prendas con cremallera
Sigue siempre la etiqueta de la prenda.
Como norma general:
- Cierra la cremallera.
- Comprueba que no haya hilos atrapados.
- Protege prendas delicadas.
- No utilices temperaturas incompatibles.
- Evita productos agresivos sobre acabados metálicos.
- Seca completamente.
- No retuerzas una zona con cremallera rígida.
Las cremalleras abiertas pueden engancharse con otras prendas durante el lavado.
Cómo guardar cremalleras sin usar
Guárdalas:
- Cerradas.
- Extendidas o enrolladas sin doblarlas con fuerza.
- Protegidas de la humedad.
- Separadas por longitud.
- Identificadas por tipo.
- Con sus cursores correspondientes.
- Lejos de la luz directa.
Las cremalleras invisibles pueden deformarse si la espiral queda aplastada durante mucho tiempo.
Cómo organizar las cremalleras
Puedes clasificarlas por:
- Invisibles.
- Metálicas.
- Espiral.
- Plástico inyectado.
- Cerradas.
- Separables.
- Longitud.
- Color.
- Grosor.
- Uso.
Etiqueta las cremalleras por metros y guarda los cursores compatibles en el mismo compartimento.
Esto evita mezclar piezas que visualmente parecen iguales pero no encajan.
Cuándo sustituir una cremallera
Conviene reemplazarla cuando:
- Faltan dientes.
- La espiral está rota.
- La cinta se ha rasgado.
- El cursor se abre repetidamente.
- Los topes han desaparecido.
- La caja inferior está dañada.
- Se atasca continuamente.
- No permanece cerrada.
- El metal está muy deformado.
- La reparación no ofrece seguridad.
A veces basta con sustituir el cursor, pero no siempre es posible determinarlo sin revisar todo el cierre.
Errores frecuentes al elegir una cremallera
Entre los errores más habituales se encuentran:
- Comprar una cerrada para una chaqueta.
- Elegir una invisible para un tejido muy grueso.
- Medir incluyendo la cinta sobrante.
- No comprobar el grosor.
- Comprar una cremallera demasiado corta.
- Cortar la parte inferior de una separable.
- No comprobar el sentido de apertura.
- Elegir el color únicamente bajo luz artificial.
- Utilizar un cursor incompatible.
- No estabilizar tejidos elásticos.
- Coser demasiado cerca de los dientes.
- Tirar del tejido.
- No comprobar las coincidencias.
- Forzar un cursor atascado.
- Utilizar una cremallera demasiado ligera para un bolso pesado.
Guía rápida según el proyecto
Vestido o falda de vestir
Cremallera invisible o de espiral fina.
Pantalón
Cremallera cerrada de espiral o metálica, según el tejido.
Vaquero
Cremallera metálica o resistente.
Chaqueta
Cremallera separable.
Abrigo largo
Cremallera separable, posiblemente de doble cursor.
Sudadera
Cremallera separable flexible.
Cojín
Cremallera de espiral, invisible o por metros.
Neceser
Cremallera cerrada de espiral.
Bolso
Cremallera de espiral resistente, metálica o inyectada.
Mochila
Cremallera flexible y resistente, con un grosor proporcional al uso.
Qué debes comprobar antes de comprar
Lleva anotados estos datos:
- Tipo de proyecto.
- Longitud útil.
- Cremallera cerrada o separable.
- Uno o dos cursores.
- Grosor aproximado.
- Tipo de dientes.
- Color de la cinta.
- Color o acabado de los dientes.
- Anchura disponible para coser.
- Peso del tejido.
- Nivel de uso o tensión.
- Si necesitas un acabado invisible o decorativo.
Con esta información será más sencillo encontrar el modelo adecuado.
La cremallera correcta mejora el uso y el acabado
Para elegir una cremallera debes tener en cuenta tres aspectos principales: la forma de apertura, la longitud y el tipo de dientes.
Las cremalleras invisibles funcionan bien en vestidos y faldas. Los modelos cerrados son adecuados para pantalones, bolsos y cojines. Las cremalleras separables se utilizan en chaquetas y prendas que deben abrirse completamente.
El grosor debe guardar relación con el tejido y con la tensión que soportará el cierre.
Mide siempre entre los topes, comprueba el cursor antes de coser y realiza una prueba cuando trabajes con telas elásticas o delicadas.
En Pontejos2000 puedes encontrar cremalleras de distintas medidas, colores y materiales para prendas, bolsos, cojines y todo tipo de proyectos de costura.
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