Punto de cruz para principiantes: guía paso a paso

Punto de cruz para principiantes: guía paso a paso

Punto de cruz para principiantes: materiales y primeros pasos

El punto de cruz es una técnica de bordado formada principalmente por pequeñas cruces que, al combinarse, crean letras, dibujos, cenefas y diseños decorativos.

Es una labor adecuada para principiantes porque utiliza una puntada sencilla y repetitiva. No necesitas saber dibujar ni disponer de una máquina: basta con seguir un gráfico, contar correctamente los cuadros de la tela y mantener las puntadas en la misma dirección.

Aunque la técnica básica es fácil de aprender, elegir bien la tela, la aguja y el número de hebras puede marcar una gran diferencia en el resultado.

En esta guía encontrarás los materiales esenciales, la forma de interpretar un gráfico y los pasos necesarios para comenzar tu primer proyecto de punto de cruz.

Qué es el punto de cruz

El punto de cruz es una técnica de bordado de hilos contados.

Cada símbolo del gráfico representa normalmente una cruz bordada sobre una zona concreta de la tela.

Las cruces se forman mediante dos puntadas diagonales superpuestas:

  1. Una diagonal en una dirección.
  2. Otra diagonal en la dirección contraria.

Cuando se repite este proceso siguiendo un patrón, las cruces crean una imagen.

El punto de cruz puede utilizarse para decorar:

  • Cuadros.
  • Toallas.
  • Baberos.
  • Cojines.
  • Bolsas.
  • Manteles.
  • Servilletas.
  • Marcapáginas.
  • Adornos navideños.
  • Ropa infantil.
  • Letras y nombres.
  • Regalos personalizados.

También existen kits completos que incluyen el gráfico, la tela, los hilos y la aguja.

Por qué es una técnica adecuada para empezar

El punto de cruz puede resultar accesible para principiantes porque:

  • Utiliza una puntada básica.
  • Los gráficos indican dónde colocar cada color.
  • Es posible comenzar con proyectos pequeños.
  • No requiere una máquina de coser.
  • Se puede deshacer cuando aparece un error.
  • Los materiales iniciales son sencillos.
  • Permite avanzar poco a poco.
  • Puede realizarse en espacios pequeños.
  • Ofrece una gran variedad de diseños.

La principal dificultad suele estar en contar correctamente los cuadros y mantener una tensión regular.

Por eso, para un primer proyecto conviene elegir un dibujo pequeño, con pocos colores y sin demasiados detalles.

Materiales básicos para hacer punto de cruz

Para comenzar necesitas:

  • Tela para punto de cruz.
  • Hilos de bordar.
  • Aguja.
  • Gráfico o patrón.
  • Tijeras pequeñas.
  • Bastidor, aunque es opcional.
  • Organizador de hilos.
  • Marcador textil, si deseas señalar la tela.
  • Buena iluminación.

No es necesario comprar una gran cantidad de accesorios desde el principio.

Puedes ampliar el material cuando conozcas mejor la técnica y el tipo de proyectos que prefieres.

La tela para punto de cruz

La tela es uno de los elementos más importantes.

Debe permitir contar los puntos y formar cruces regulares.

Las opciones más utilizadas son:

  • Tela Aida.
  • Lino.
  • Tejidos de trama uniforme.
  • Cañamazo soluble o retirado.
  • Bandas preparadas para bordar.
  • Prendas con zonas de tela Aida incorporadas.

Para principiantes, la tela Aida suele ser la alternativa más sencilla.

Tela Aida

La tela Aida presenta pequeños grupos de hilos que forman una cuadrícula claramente visible.

Cada cruce se borda normalmente sobre uno de sus cuadrados.

Sus ventajas para empezar son:

  • Los agujeros se distinguen con facilidad.
  • Resulta sencillo contar.
  • Mantiene una estructura estable.
  • Permite formar cruces regulares.
  • Está disponible en distintos colores.
  • Existen diferentes tamaños de trama.

Puede encontrarse en blanco, crudo, negro y numerosos tonos decorativos.

Qué significa la cuenta de la tela

La cuenta indica cuántos puntos o cuadros caben en una determinada medida.

Es frecuente encontrar telas Aida de:

  • 11 count.
  • 14 count.
  • 16 count.
  • 18 count.

Cuanto mayor es el número, más pequeños son los cuadros y menor será el tamaño final del bordado.

Una tela de cuenta baja presenta agujeros más grandes y suele ser más fácil de ver.

Una tela de cuenta alta permite crear diseños más pequeños y detallados, pero exige mayor precisión.

Qué tela elegir para el primer proyecto

Para comenzar, una Aida de 14 count suele ofrecer un buen equilibrio entre visibilidad y detalle.

También puede utilizarse una tela de cuenta 11 cuando:

  • Necesitas agujeros grandes.
  • Quieres aprender la puntada.
  • Prefieres un diseño de mayor tamaño.
  • Utilizarás más hebras.
  • Te resulta difícil distinguir una trama pequeña.

La cuenta 16 o 18 puede reservarse para cuando tengas algo más de práctica.

No existe una única cuenta correcta. La elección depende de la vista, del diseño y del tamaño final que quieras conseguir.

Cómo calcular el tamaño del bordado

Los gráficos indican normalmente el número de puntos de ancho y de alto.

Para calcular el tamaño aproximado sobre una tela expresada en puntos por pulgada:

  1. Divide el número de puntos del diseño entre la cuenta de la tela.
  2. Multiplica el resultado por 2,54 para convertirlo a centímetros.

Por ejemplo, un diseño de 140 puntos de ancho sobre una tela Aida 14 ocupará aproximadamente:

140 ÷ 14 = 10 pulgadas.

10 × 2,54 = 25,4 centímetros.

Después debes añadir margen alrededor del diseño.

Cuánto margen dejar

No cortes la tela con la medida exacta del dibujo.

Añade margen para:

  • Sujetarla en el bastidor.
  • Manipularla.
  • Lavarla.
  • Rematar los bordes.
  • Enmarcarla.
  • Coserla a otro objeto.
  • Corregir pequeños desplazamientos.

Para un cuadro, puede resultar práctico dejar varios centímetros en cada lado.

La cantidad exacta dependerá del acabado final.

Un bordado que se coserá a un cojín necesita márgenes diferentes a uno que se colocará en un marco.

Tejidos de trama uniforme

Los tejidos de trama uniforme presentan una estructura regular, pero sus cuadrados no están agrupados de la misma forma que en la tela Aida.

Normalmente se borda sobre dos hilos de la tela.

Son adecuados para:

  • Diseños más delicados.
  • Proyectos con medios puntos.
  • Letras pequeñas.
  • Bordados con detalles finos.
  • Trabajos tradicionales.
  • Personas con experiencia contando hilos.

Pueden ofrecer un acabado muy elegante, aunque requieren más atención.

Para un primer proyecto suele ser más sencillo comenzar con Aida.

Lino para punto de cruz

El lino tiene una apariencia natural y una textura característica.

Puede utilizarse para:

  • Cuadros.
  • Samplers.
  • Diseños tradicionales.
  • Bordados decorativos.
  • Proyectos de gran detalle.

Su trama puede presentar pequeñas variaciones naturales.

Esto hace que contar los hilos resulte más difícil que sobre Aida.

No es imposible para principiantes, pero requiere paciencia y buena iluminación.

Hilos para punto de cruz

El hilo más utilizado es el mouliné de algodón.

Suele presentarse en madejas compuestas por varias hebras separables.

Esto permite adaptar el grosor de la puntada a la tela y al diseño.

Qué es una madeja de mouliné

Una madeja de mouliné contiene un hilo formado normalmente por seis hebras individuales.

Estas hebras pueden separarse y volver a juntarse.

El gráfico o las instrucciones del kit indicarán cuántas debes utilizar.

Es frecuente bordar con:

  • Dos hebras sobre Aida 14.
  • Tres hebras en telas de cuenta más baja.
  • Una o dos hebras para detalles finos.
  • Una hebra para determinados pespuntes.

Estas cantidades son orientativas.

La cobertura también depende del color, la tensión y el efecto que se busca.

Por qué hay que separar las hebras

No conviene cortar un tramo y bordar directamente con las seis hebras juntas, salvo que el diseño lo indique.

Utilizar demasiadas puede:

  • Crear puntadas muy gruesas.
  • Dificultar el paso por la tela.
  • Deformar los agujeros.
  • Generar nudos.
  • Ocultar la forma de las cruces.
  • Producir un acabado irregular.
  • Gastar hilo innecesariamente.

Separar las hebras ayuda a que permanezcan paralelas y se asienten mejor.

Cómo separar las hebras

Para separar el mouliné:

  1. Corta un tramo de longitud moderada.
  2. Sujeta un extremo.
  3. Toma una única hebra.
  4. Tira de ella lentamente hacia arriba.
  5. Deja que el resto del hilo se deslice.
  6. Repite hasta obtener el número necesario.
  7. Vuelve a juntar las hebras sin retorcerlas.

Extraerlas una a una ayuda a reducir enredos.

Cuánto hilo cortar

Un tramo demasiado largo puede:

  • Enredarse.
  • Formar nudos.
  • Desgastarse al pasar por la tela.
  • Perder brillo.
  • Ensuciarse.
  • Retorcerse.

Para empezar, utiliza una longitud aproximada equivalente a la distancia entre la mano y el codo.

Con la práctica podrás adaptar la longitud a tus preferencias.

Es mejor enhebrar varias veces que intentar trabajar con un hilo excesivamente largo.

Cómo elegir los colores

En un kit, los colores vienen seleccionados para el diseño.

En un patrón independiente, encontrarás una tabla que puede incluir:

  • Símbolo.
  • Número o referencia del color.
  • Nombre del tono.
  • Cantidad estimada.
  • Número de hebras.
  • Tipo de puntada.

Utiliza la misma marca o busca una tabla de conversión fiable cuando necesites sustituir un color.

Los tonos similares pueden verse diferentes una vez bordados.

Guarda la referencia de cada color

No retires las etiquetas de las madejas sin anotar su número.

Puedes organizarlas en:

  • Cartones para hilos.
  • Bobinas pequeñas.
  • Bolsas etiquetadas.
  • Organizadores con agujeros.
  • Cajas con compartimentos.
  • Anillas.

Anota siempre la referencia.

Esto facilitará comprar el mismo tono cuando se termine.

Hilos degradados o multicolor

Los hilos degradados cambian de tono a lo largo de la hebra.

Pueden crear efectos decorativos en:

  • Letras.
  • Cenefas.
  • Flores.
  • Adornos.
  • Diseños geométricos.

El resultado depende del orden en el que se formen las cruces.

Para controlar mejor el cambio de color, puede ser preferible completar cada cruz antes de pasar a la siguiente, en lugar de realizar una fila completa de diagonales.

Para un primer proyecto es más sencillo utilizar colores lisos.

Agujas para punto de cruz

Las agujas de punto de cruz suelen tener:

  • Punta roma.
  • Ojo grande.
  • Cuerpo relativamente corto.
  • Grosor adaptado a la tela.

La punta roma pasa entre los hilos sin perforarlos ni dividirlos.

Por qué no conviene una aguja muy afilada

Una punta afilada puede atravesar los hilos de la tela en lugar de pasar por los agujeros.

Esto puede:

  • Dificultar el conteo.
  • Dañar la trama.
  • Crear cruces irregulares.
  • Partir las hebras del bordado.
  • Hacer más difícil deshacer errores.

Las agujas afiladas pueden ser útiles para otros tipos de bordado, pero no suelen ser la primera elección para punto de cruz sobre Aida.

Cómo elegir el tamaño

El tamaño debe guardar relación con:

  • La cuenta de la tela.
  • El número de hebras.
  • El tamaño de los agujeros.
  • El tipo de hilo.

La aguja debe pasar cómodamente sin ampliar demasiado los orificios.

Si resulta demasiado gruesa, deformará la tela.

Si es demasiado fina, puede doblarse o dificultar el paso de varias hebras.

Como orientación, suelen utilizarse tamaños:

  • 22 para telas de cuenta baja.
  • 24 para Aida de cuenta media.
  • 26 para cuentas más altas.
  • 28 para tejidos finos.

Las recomendaciones pueden variar según el fabricante y la forma de bordar.

Agujas de punta redonda para niños

Cuando los niños comienzan a bordar, deben utilizar agujas adecuadas a su edad y bajo supervisión.

Una aguja roma y una tela de cuadros grandes pueden facilitar el aprendizaje.

El material debe guardarse fuera del alcance de niños pequeños cuando no se esté utilizando.

El gráfico de punto de cruz

El gráfico funciona como un mapa del bordado.

Está compuesto por una cuadrícula en la que cada cuadro representa normalmente una cruz.

Los símbolos indican qué color debe utilizarse.

Elementos de un gráfico

Un patrón puede incluir:

  • Cuadrícula.
  • Símbolos.
  • Leyenda de colores.
  • Flechas centrales.
  • Líneas cada diez puntos.
  • Número total de puntos.
  • Indicaciones sobre hebras.
  • Pespunte.
  • Medios puntos.
  • Nudos franceses.
  • Tamaño final estimado.

Lee todas las instrucciones antes de comenzar.

No des por hecho que todos los símbolos representan cruces completas.

Cómo leer los símbolos

Cada símbolo corresponde a un color o tipo de puntada.

Por ejemplo:

  • Un círculo puede representar rojo.
  • Un cuadrado puede representar azul.
  • Una cruz pequeña puede representar verde.
  • Una línea puede representar pespunte.

La leyenda indicará la referencia exacta.

Marca en el gráfico los símbolos completados para evitar repetirlos o saltarlos.

Líneas cada diez cuadros

Muchos gráficos incluyen líneas más gruesas cada diez puntos.

Estas divisiones ayudan a:

  • Contar.
  • Localizar una zona.
  • Comparar el gráfico con la tela.
  • Detectar errores.
  • Dividir el trabajo en secciones.

Puedes marcar suavemente la misma cuadrícula en la tela con un producto adecuado y borrable.

El centro del gráfico

El centro suele estar indicado mediante flechas en los márgenes superior y lateral.

El punto donde coinciden representa el centro del diseño.

Comenzar por el centro ayuda a que el bordado quede bien colocado sobre la tela.

No es obligatorio empezar siempre allí, pero es un método práctico para principiantes.

Bastidor de bordado

El bastidor mantiene la tela tensa mientras se trabaja.

Está formado normalmente por dos aros:

  • Uno interior.
  • Otro exterior con tornillo.

Se coloca la tela entre ambos y se ajusta la tensión.

Ventajas del bastidor

Puede ayudar a:

  • Mantener la tela estable.
  • Formar cruces regulares.
  • Evitar que el tejido se arrugue.
  • Sujetar mejor proyectos pequeños.
  • Trabajar con una tensión uniforme.
  • Reducir el cansancio de las manos.

No es imprescindible. Algunas personas prefieren bordar sujetando la tela directamente.

Cómo colocar la tela

  1. Afloja el tornillo.
  2. Separa los dos aros.
  3. Coloca el aro interior sobre una superficie.
  4. Sitúa la tela encima.
  5. Coloca el aro exterior.
  6. Presiona hasta encajarlo.
  7. Ajusta la posición del diseño.
  8. Aprieta el tornillo.
  9. Tensa suavemente la tela desde los bordes.

Debe quedar firme, pero no deformada.

No dejes el bordado tensado durante mucho tiempo

Retirar o aflojar el bastidor después de cada sesión puede evitar marcas persistentes.

Esto resulta especialmente importante cuando:

  • La tela es delicada.
  • El bordado está casi terminado.
  • El aro presiona puntadas ya realizadas.
  • Guardarás el proyecto durante varios días.
  • Utilizas hilos que pueden aplastarse.

No coloques el bastidor directamente sobre puntadas con relieve cuando puedas evitarlo.

Tijeras para bordar

Unas tijeras pequeñas y bien afiladas permiten cortar las hebras con precisión.

Deben reservarse para:

  • Hilos.
  • Pequeños remates.
  • Bordado.
  • Costura fina.

No las utilices para papel, cartón o materiales gruesos.

Cortar el extremo de forma limpia facilita enhebrar la aguja.

Guárdalas cerradas y protegidas.

Marcadores para tela

Un marcador puede ayudarte a dividir la tela en cuadrículas.

Puedes utilizar:

  • Rotulador soluble en agua.
  • Lápiz específico.
  • Hilo de hilvanar.
  • Marcador borrable.
  • Cuadrícula preimpresa.

Haz siempre una prueba en un retal.

Precauciones con los marcadores

No todos se eliminan del mismo modo.

Algunos desaparecen:

  • Con agua.
  • Con calor.
  • Con el paso del tiempo.
  • Mediante un producto específico.

No planches una marca soluble en agua antes de eliminarla.

El calor puede fijar ciertos productos.

Tampoco utilices bolígrafo, lápiz convencional o rotulador permanente sobre la zona visible.

Marcar con hilo

Otra opción es formar una cuadrícula con hilo de hilvanar.

Utiliza un color que contraste con la tela y que no destiña.

Evita atravesar los mismos agujeros que utilizarás en el bordado cuando sea posible.

Al terminar, retira el hilván con cuidado.

Cómo preparar la tela antes de bordar

Antes de comenzar:

  1. Calcula el tamaño del diseño.
  2. Añade los márgenes.
  3. Corta la tela.
  4. Remata los bordes.
  5. Localiza el centro.
  6. Marca la cuadrícula si lo deseas.
  7. Organiza los hilos.
  8. Lee el gráfico.
  9. Prepara la aguja.
  10. Lava las manos.

Una buena preparación reduce errores posteriores.

Cómo evitar que los bordes se deshilachen

La tela Aida puede perder hilos por los bordes mientras se manipula.

Puedes rematarlos mediante:

  • Zigzag con máquina.
  • Remalladora.
  • Puntadas a mano.
  • Cinta protectora temporal.
  • Un producto antideshilachado compatible.
  • Doblez provisional.

No apliques adhesivos cerca de la zona que quedará visible sin comprobar antes su comportamiento.

Lávate las manos antes de empezar

El hilo y la tela pueden absorber grasa, crema, sudor o suciedad.

Antes de bordar:

  • Lava y seca bien las manos.
  • Evita cremas inmediatamente antes.
  • Mantén limpia la superficie.
  • Protege el proyecto cuando no lo utilices.
  • Evita comer sobre el bordado.

Esto resulta especialmente importante en telas blancas y proyectos de larga duración.

Cómo encontrar el centro de la tela

Dobla la tela suavemente por la mitad en sentido horizontal.

Marca el centro con una pequeña doblez o un hilo.

Después dobla en sentido vertical.

El punto donde se cruzan ambas líneas es el centro.

No marques mediante un pliegue fuerte si la tela es delicada.

También puedes medir con una regla.

Cómo enhebrar la aguja

Corta el hilo limpiamente.

Separa las hebras necesarias y pásalas por el ojo.

Puedes utilizar un enhebrador si resulta difícil.

No hagas el hilo demasiado largo.

Existen distintas formas de empezar, pero para un acabado limpio suele ser preferible evitar nudos grandes en la parte posterior.

Cómo empezar sin nudo

Los nudos pueden formar bultos y dificultar el enmarcado.

Existen varias técnicas para asegurar el hilo sin utilizarlos.

Método de sujetar la cola

  1. Deja unos centímetros de hilo en la parte posterior.
  2. Sujeta la cola con un dedo.
  3. Realiza las primeras puntadas sobre ella.
  4. Asegúrate de que quede atrapada bajo varias puntadas.
  5. Corta el exceso.

Este método funciona con cualquier número de hebras.

Método del lazo

El inicio en lazo puede utilizarse cuando trabajas con un número par de hebras.

Por ejemplo, para bordar con dos hebras:

  1. Corta una hebra de longitud doble.
  2. Dóblala por la mitad.
  3. Introduce los dos extremos en la aguja.
  4. Deja el lazo en el extremo opuesto.
  5. Saca la aguja desde el reverso.
  6. Realiza la primera diagonal.
  7. Pasa la aguja por el lazo en la parte posterior.
  8. Ajusta suavemente.

Este método crea un reverso limpio y evita extremos sueltos.

Cómo hacer una cruz completa

Una cruz se forma mediante dos diagonales.

Puedes trabajar así:

  1. Saca la aguja por la esquina inferior izquierda.
  2. Introdúcela por la esquina superior derecha.
  3. Sácala por la esquina inferior derecha.
  4. Introdúcela por la esquina superior izquierda.

Has formado una cruz.

También puedes comenzar desde otras esquinas.

Lo importante es mantener siempre la misma dirección.

Todas las cruces deben orientarse igual

La diagonal inferior debe seguir la misma dirección en todo el bordado.

La diagonal superior también.

Por ejemplo:

  • Todas las diagonales inferiores de izquierda abajo a derecha arriba.
  • Todas las superiores de derecha abajo a izquierda arriba.

Esto ayuda a que:

  • La luz se refleje de forma uniforme.
  • La textura sea regular.
  • Los colores se vean más limpios.
  • El dibujo tenga un acabado ordenado.

Cambiar de dirección crea zonas visualmente diferentes.

Bordar una cruz cada vez o trabajar por filas

Existen dos métodos principales.

Completar cada cruz

Realizas las dos diagonales de una cruz antes de pasar a la siguiente.

Puede resultar útil para:

  • Colores degradados.
  • Puntos aislados.
  • Diseños pequeños.
  • Zonas con cambios frecuentes.
  • Principiantes que quieren controlar cada cuadro.

Método danés o por filas

Primero realizas todas las diagonales inferiores de una fila.

Después vuelves en dirección contraria completando las diagonales superiores.

Este método puede ser:

  • Más rápido.
  • Más ordenado.
  • Eficiente en zonas grandes de un mismo color.
  • Útil para mantener la dirección.

Ambos métodos son válidos.

Puedes combinarlos según el diseño.

Cómo contar correctamente

El error más frecuente en punto de cruz es perder la cuenta.

Para reducirlo:

  • Utiliza las líneas de diez cuadros del gráfico.
  • Marca los puntos completados.
  • Trabaja por secciones pequeñas.
  • Comprueba la posición con frecuencia.
  • Cuenta desde dos direcciones.
  • Marca el centro.
  • Utiliza una cuadrícula borrable.
  • No saltes grandes distancias sin verificar.
  • Detente cuando estés cansado.

Contar dos veces antes de bordar suele ser más rápido que deshacer una zona completa.

Cuenta los agujeros o los cuadros

En tela Aida, cada cruz ocupa un cuadro.

Las cuatro esquinas de ese cuadro son los agujeros por los que pasa la aguja.

Cuando empieces, observa cuidadosamente qué elemento estás contando.

Confundir cuadros y agujeros puede desplazar todo el diseño.

Cómo cambiar de color

Cuando termines una zona:

  1. Lleva el hilo hacia la parte posterior.
  2. Pásalo por debajo de varias puntadas existentes.
  3. Evita atravesar la tela visible.
  4. Corta el sobrante.
  5. Enhebra el nuevo color.
  6. Inícialo con un método sin nudo.

No lleves un hilo oscuro por detrás de una zona clara cuando pueda transparentarse.

Cómo rematar el hilo

Para terminar:

  1. Lleva la aguja al reverso.
  2. Pásala por debajo de tres o cuatro puntadas.
  3. Cambia de dirección si necesitas más seguridad.
  4. Corta cerca del bordado.

El hilo debe quedar sujeto sin formar un bulto.

No tires demasiado, porque podrías deformar las cruces.

Cómo trabajar con puntos aislados

Cuando dos zonas del mismo color están separadas, debes decidir si llevar el hilo por detrás o rematar y comenzar de nuevo.

Puede transportarse una distancia corta cuando:

  • El hilo no se verá.
  • No atraviesa una zona clara.
  • No crea tensión.
  • Queda sujeto.
  • No forma líneas largas.

Para distancias grandes, es preferible rematar.

Las hebras largas en la parte posterior pueden engancharse y deformar el bordado.

Cómo mantener una tensión uniforme

La tensión debe ser suficiente para que las hebras queden apoyadas, pero no tan fuerte que deformen los agujeros.

Una tensión excesiva puede:

  • Encoger la tela.
  • Crear agujeros grandes.
  • Hundir las cruces.
  • Deformar el dibujo.
  • Dificultar el enmarcado.

Una tensión demasiado floja puede:

  • Crear bucles.
  • Engancharse.
  • Formar cruces irregulares.
  • Dejar hebras levantadas.

Practica sobre un pequeño retal antes de comenzar el diseño.

Cómo evitar que el hilo se retuerza

El hilo puede retorcerse a medida que giras la aguja.

Para reducirlo:

  • Deja colgar la aguja de vez en cuando.
  • Permite que el hilo se desenrolle.
  • Separa las hebras individualmente.
  • Utiliza tramos más cortos.
  • No aprietes demasiado.
  • Introduce la aguja manteniendo las hebras paralelas.
  • Gira el bordado lo menos posible.

Cuando las hebras se retuercen, la cobertura puede volverse irregular.

Qué es el railroading

El railroading es una técnica para mantener las hebras paralelas.

Antes de introducir la aguja en la tela, pasa la punta entre las dos hebras.

Esto ayuda a separarlas y colocarlas una junto a otra.

Puede resultar útil en:

  • Cruces grandes.
  • Hilos brillantes.
  • Colores oscuros.
  • Zonas de cobertura uniforme.
  • Bordados con dos hebras.

No es imprescindible para empezar, pero puede mejorar el acabado.

Media cruz

Algunos gráficos incluyen medias cruces.

Se realiza únicamente una de las diagonales.

Puede utilizarse para:

  • Fondos.
  • Sombras.
  • Efectos suaves.
  • Cielo.
  • Texturas.
  • Diseños con profundidad.

La dirección debe seguir las indicaciones del patrón.

No confundas la media cruz con el primer paso de una cruz completa.

Cuarto y tres cuartos de cruz

Los diseños más detallados pueden utilizar fracciones de cruz para crear líneas curvas o bordes suaves.

Cuarto de cruz

Ocupa una parte del cuadro y suele terminar en el centro.

Tres cuartos de cruz

Combina una media cruz con un cuarto adicional.

Estas puntadas son más sencillas en tejidos de trama uniforme.

En Aida puede ser necesario perforar el centro del cuadro con una aguja más afilada, dependiendo del patrón.

Para un primer proyecto conviene elegir un diseño formado principalmente por cruces completas.

Pespunte o backstitch

El pespunte añade líneas que definen contornos, letras y pequeños detalles.

Suele bordarse después de completar las cruces.

Cómo realizarlo

  1. Saca la aguja por un punto.
  2. Avanza hasta el siguiente.
  3. Saca la aguja un punto más adelante.
  4. Retrocede para cerrar el espacio anterior.
  5. Repite siguiendo la línea.

El gráfico mostrará el recorrido mediante líneas continuas o de colores.

Cuántas hebras utilizar

El pespunte suele realizarse con una sola hebra, aunque el diseño puede indicar dos.

Consulta la leyenda.

Un pespunte demasiado grueso puede ocultar parte del bordado.

Nudos franceses

Algunos patrones incluyen nudos franceses para representar:

  • Ojos.
  • Puntos.
  • Centros de flores.
  • Detalles decorativos.
  • Pequeños relieves.

Para realizarlos:

  1. Saca la aguja por el derecho.
  2. Enrolla el hilo alrededor de la aguja una o dos veces.
  3. Sujeta el hilo con suavidad.
  4. Introduce la aguja muy cerca del punto de salida.
  5. Tira lentamente.

No la introduzcas exactamente por el mismo agujero, porque el nudo podría atravesar la tela.

Para un primer proyecto puedes elegir un patrón sin nudos franceses.

Cómo mantener limpio el reverso

El reverso no tiene que ser completamente perfecto, pero un orden razonable facilita el trabajo.

Intenta evitar:

  • Nudos grandes.
  • Hebras muy largas.
  • Acumulaciones.
  • Hilos oscuros detrás de zonas claras.
  • Cruces entre muchas secciones.
  • Extremos sueltos.
  • Saltos innecesarios.
  • Puntadas excesivamente tensas.

Un reverso ordenado facilita lavar, enmarcar y coser el bordado a otro objeto.

Qué hacer cuando cometes un error

Los errores forman parte del aprendizaje.

Cuando detectes una cruz incorrecta:

  1. Detente.
  2. Comprueba el gráfico.
  3. Determina cuántas puntadas están afectadas.
  4. Retira el hilo con cuidado.
  5. No tires de la tela.
  6. Utiliza una aguja sin hilo o un descosedor fino.
  7. Elimina las fibras sueltas.
  8. Vuelve a contar.

Cómo deshacer cruces

Introduce la aguja bajo la última puntada y tira suavemente en sentido contrario.

Cuando hay muchas cruces, puede ser más rápido cortar el hilo y retirar las secciones poco a poco.

No cortes cerca de la tela sin ver claramente qué hebra estás tocando.

En tejidos delicados, evita utilizar el descosedor con fuerza.

Qué hacer si has bordado una zona desplazada

Primero comprueba si el error afecta realmente al resultado.

En diseños geométricos, letras y marcos, un desplazamiento puede ser muy visible.

En zonas orgánicas, como flores o fondos, quizá sea posible adaptar ligeramente el patrón.

No modifiques un diseño sin comprobar cómo afectará al resto.

Cuando el error desplace elementos importantes, suele ser mejor deshacerlo.

Cómo elegir el primer diseño

Un patrón adecuado para principiantes debería tener:

  • Tamaño pequeño.
  • Pocos colores.
  • Cruces completas.
  • Símbolos claros.
  • Zonas compactas.
  • Poco pespunte.
  • Ausencia de técnicas complejas.
  • Gráfico legible.
  • Instrucciones completas.

Algunos proyectos recomendables son:

  • Una inicial.
  • Un corazón.
  • Una flor.
  • Un animal sencillo.
  • Un adorno navideño.
  • Un marcapáginas.
  • Una cenefa.
  • Un nombre corto.
  • Un motivo geométrico.

Evita comenzar con un cuadro de miles de puntos y decenas de colores.

Completar un proyecto pequeño proporciona experiencia para afrontar diseños mayores.

Kits de punto de cruz para principiantes

Un kit puede ser una forma cómoda de empezar.

Normalmente incluye:

  • Tela.
  • Hilos.
  • Aguja.
  • Gráfico.
  • Leyenda.
  • Instrucciones.

Antes de comprar, revisa:

  • Nivel de dificultad.
  • Tamaño final.
  • Cuenta de la tela.
  • Número de colores.
  • Técnicas incluidas.
  • Idioma de las instrucciones.
  • Necesidad de bastidor.
  • Tipo de acabado.

Comprueba también si los hilos vienen separados e identificados.

Cómo organizar un proyecto

Una buena organización evita confundir colores.

Puedes preparar:

  • Una bolsa para la tela.
  • Un organizador para los hilos.
  • Una copia de trabajo del gráfico.
  • Un imán o regla para señalar la fila.
  • Tijeras.
  • Agujas adicionales.
  • Marcador.
  • Bastidor.
  • Una funda para proteger el trabajo.

No guardes la aguja clavada en cualquier parte de la tela visible.

Utiliza un imán para agujas, alfiletero o zona exterior del margen.

Cómo marcar el progreso en el gráfico

Puedes utilizar:

  • Lápiz.
  • Rotulador.
  • Marcador fluorescente.
  • Aplicación digital.
  • Copia impresa.
  • Regla.

Marca únicamente las cruces que hayas completado.

Resulta práctico utilizar un color para las puntadas terminadas y otro para las zonas revisadas.

No escribas sobre el único ejemplar del patrón cuando pueda necesitarse de nuevo.

Iluminación y postura

Trabajar con buena luz facilita contar y reduce errores.

Prepara:

  • Una lámpara orientable.
  • Una silla cómoda.
  • Apoyo para los brazos.
  • Una superficie limpia.
  • Un fondo que contraste con la tela.
  • Una lupa, cuando sea necesaria.

Haz descansos y cambia de postura.

No acerques el proyecto excesivamente a la cara durante periodos prolongados.

Bordar sobre tela negra

La tela negra puede producir un efecto muy decorativo, pero resulta más difícil para principiantes.

Para ver mejor los agujeros:

  • Coloca una tela blanca sobre las piernas.
  • Utiliza luz desde abajo o detrás.
  • Trabaja con una lámpara potente.
  • Utiliza una aguja clara o brillante.
  • Realiza sesiones cortas.
  • Marca la cuadrícula con un método visible y borrable.

Para el primer proyecto suele ser más sencillo elegir una tela clara.

Bordar nombres y letras

Los nombres son proyectos populares para:

  • Baberos.
  • Toallas.
  • Bolsas.
  • Cuadros infantiles.
  • Regalos.
  • Marcapáginas.

Antes de comenzar:

  1. Calcula el ancho total.
  2. Localiza el centro del nombre.
  3. Comprueba la separación entre letras.
  4. Añade posibles adornos.
  5. Marca la línea base.
  6. Verifica la ortografía.

No empieces por la primera letra sin comprobar si el nombre quedará centrado.

Cómo bordar una cenefa

Las cenefas repiten un motivo a lo largo de una línea.

Antes de bordar:

  • Mide la longitud disponible.
  • Calcula cuánto ocupa cada repetición.
  • Decide el espacio entre motivos.
  • Marca el centro.
  • Comprueba dónde terminará el diseño.
  • Ajusta simétricamente los extremos.

Este cálculo es importante en toallas, manteles y bandas decorativas.

Cómo bordar sobre una prenda sin cuadrícula

Para bordar punto de cruz sobre una tela convencional puede utilizarse:

  • Cañamazo soluble.
  • Cañamazo retirado.
  • Tela guía.
  • Una pieza de Aida aplicada.
  • Un panel ya preparado.

El cañamazo sirve como cuadrícula temporal.

Después del bordado, se retira o disuelve siguiendo sus instrucciones.

Antes de utilizarlo sobre una prenda:

  • Comprueba que pueda lavarse.
  • Haz una prueba.
  • Estabiliza la zona.
  • Revisa la tensión.
  • No deformes el tejido.
  • Sigue el método del fabricante.

Para empezar, es más sencillo bordar directamente sobre Aida.

Cómo lavar un bordado terminado

Antes de lavar, comprueba que:

  • Todos los hilos estén bien rematados.
  • Los colores no destiñan.
  • El marcador pueda eliminarse.
  • La tela admita agua.
  • No haya elementos delicados.
  • El proyecto no utilice materiales especiales.

Como procedimiento general:

  1. Llena un recipiente con agua fría o templada.
  2. Añade una pequeña cantidad de jabón suave.
  3. Introduce el bordado.
  4. Muévelo delicadamente.
  5. No frotes ni retuerzas.
  6. Aclara con agua limpia.
  7. Colócalo sobre una toalla.
  8. Enrolla la toalla para retirar humedad.
  9. Déjalo secar en plano.

Las instrucciones concretas de los hilos y la tela deben tener prioridad.

Cómo planchar punto de cruz

Plancha el bordado por el reverso.

Colócalo sobre una toalla limpia para no aplastar las cruces.

Utiliza:

  • Temperatura adecuada.
  • Paño de protección.
  • Presión suave.
  • Vapor únicamente cuando esté permitido.

No arrastres la plancha sobre las puntadas.

El bordado debe estar limpio y sin marcas antes de aplicar calor.

Cómo enmarcar un bordado

Antes de enmarcarlo:

  • Lava y plancha cuando sea necesario.
  • Centra el diseño.
  • Estira la tela de manera uniforme.
  • Evita deformar la cuadrícula.
  • Comprueba que los márgenes sean suficientes.
  • Utiliza materiales adecuados.
  • Protege el reverso.

No pegues directamente un bordado valioso con adhesivos que puedan deteriorarlo.

Puede montarse mediante costura o tensado sobre una base apropiada.

Otros acabados posibles

Un bordado también puede convertirse en:

  • Cojín.
  • Marcapáginas.
  • Adorno.
  • Tarjeta.
  • Neceser.
  • Bolsa.
  • Aplicación.
  • Colgante.
  • Imán.
  • Llavero.
  • Tapa de caja.
  • Decoración para bastidor.

Piensa en el acabado antes de cortar la tela para dejar margen suficiente.

Cómo guardar un proyecto sin terminar

Cuando termines una sesión:

  • Retira o afloja el bastidor.
  • Guarda la aguja de forma segura.
  • Recoge los hilos.
  • Anota el punto donde te has detenido.
  • Dobla la tela sin marcar el bordado.
  • Guárdala en una bolsa limpia.
  • Protege el gráfico.
  • Evita la humedad.
  • Mantén el proyecto lejos de mascotas y niños.

No dejes una aguja suelta dentro de la bolsa.

Cómo guardar los hilos sobrantes

Mantén cada color identificado.

Puedes enrollarlo en una bobina y anotar:

  • Marca.
  • Número.
  • Proyecto.
  • Número de hebras.
  • Cantidad aproximada.

Los sobrantes pueden utilizarse en:

  • Pequeños motivos.
  • Letras.
  • Borlas.
  • Adornos.
  • Reparaciones.
  • Tarjetas bordadas.

No mezcles tonos parecidos sin etiqueta.

Errores frecuentes al empezar en punto de cruz

Entre los errores más habituales se encuentran:

  • Elegir un proyecto demasiado grande.
  • No calcular la medida de la tela.
  • Cortar sin añadir margen.
  • Utilizar las seis hebras completas.
  • Trabajar con un hilo demasiado largo.
  • Hacer nudos grandes.
  • Cambiar la dirección de las cruces.
  • Apretar demasiado.
  • No marcar el centro.
  • Confundir símbolos.
  • No comprobar el número de hebras.
  • Saltar distancias muy largas por detrás.
  • Utilizar una aguja demasiado afilada.
  • Trabajar con poca luz.
  • No revisar el conteo.
  • Planchar antes de retirar el marcador.
  • No proteger el bordado durante el almacenamiento.

Qué hacer cuando el hilo forma nudos

Cuando aparezca un nudo:

  1. Detente.
  2. No tires con fuerza.
  3. Lleva la aguja hacia el reverso.
  4. Afloja el nudo con la punta de otra aguja.
  5. Separa las hebras.
  6. Retira el tramo si está muy dañado.

Para reducir los nudos:

  • Utiliza hilos más cortos.
  • Deja que la aguja gire.
  • Separa las hebras una a una.
  • No bordes con demasiada rapidez.
  • Mantén el reverso ordenado.

Qué hacer si la cobertura parece insuficiente

Si se ve demasiada tela entre las cruces, puede deberse a:

  • Pocas hebras.
  • Tensión excesiva.
  • Tela de cuenta baja.
  • Hilo muy fino.
  • Color oscuro sobre fondo claro.
  • Cruces mal asentadas.

Antes de aumentar las hebras, realiza una muestra.

Demasiadas hebras pueden saturar los agujeros.

La cobertura deseada también es una cuestión estética.

Qué hacer si cuesta pasar la aguja

Comprueba:

  • Que la aguja no sea demasiado gruesa.
  • Que no utilices demasiadas hebras.
  • Que el agujero no esté saturado.
  • Que no existan acumulaciones en el reverso.
  • Que la aguja esté en buen estado.
  • Que la tela no se haya deformado.

No tires de la aguja con los dientes ni la fuerces lateralmente.

Puedes utilizar un pequeño tirador de aguja cuando el tejido sea grueso.

Lista de materiales para un primer proyecto

Para comenzar puedes preparar:

  1. Un diseño pequeño.
  2. Tela Aida clara.
  3. Madejas de mouliné.
  4. Aguja de punta roma.
  5. Tijeras pequeñas.
  6. Bastidor.
  7. Gráfico impreso.
  8. Organizador de hilos.
  9. Marcador textil probado.
  10. Bolsa para guardar el proyecto.

Con estos elementos podrás realizar numerosos diseños básicos.

Primer ejercicio recomendado

Antes de comenzar el proyecto definitivo, practica en un retal.

Realiza:

  • Una fila de diez cruces.
  • Una pequeña columna.
  • Un cuadrado.
  • Un cambio de color.
  • Un inicio en lazo.
  • Un remate.
  • Una línea de pespunte.
  • Una zona con dos hebras.
  • Otra con tres hebras.

Compara el resultado y elige la tensión y cobertura que más te gusten.

Pasos resumidos para comenzar

  1. Elige un diseño pequeño.
  2. Revisa el tamaño en puntos.
  3. Escoge la cuenta de la tela.
  4. Calcula la medida final.
  5. Añade margen.
  6. Remata los bordes.
  7. Encuentra el centro.
  8. Organiza los colores.
  9. Separa las hebras necesarias.
  10. Enhebra una aguja roma.
  11. Comienza sin un nudo grande.
  12. Mantén todas las cruces en la misma dirección.
  13. Trabaja por secciones.
  14. Marca el progreso.
  15. Revisa el conteo.
  16. Remata cada hilo por detrás.
  17. Añade el pespunte al final.
  18. Lava y plancha según los materiales.
  19. Elige el acabado.

Un primer proyecto sencillo es la mejor forma de aprender

El punto de cruz no exige dominar muchas puntadas, pero sí trabajar con orden y paciencia.

Comienza con una tela Aida clara, una aguja de punta roma y un diseño pequeño de pocos colores. Separa las hebras del mouliné, localiza el centro de la tela y revisa frecuentemente el conteo.

Mantén todas las cruces orientadas en la misma dirección y evita apretar demasiado el hilo.

Con la práctica podrás avanzar hacia letras, cenefas, diseños con pespunte, telas más finas y proyectos de mayor tamaño.

En Pontejos2000 puedes encontrar hilos de bordar, perlé, agujas y accesorios de mercería para preparar tus primeros trabajos de punto de cruz.

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