Cómo funciona la ropa térmica y vestirse por capas

Cómo funciona la ropa térmica y vestirse por capas

Cómo funciona la ropa térmica y cómo vestirse por capas

Cuando bajan las temperaturas, abrigarse no consiste únicamente en ponerse una prenda muy gruesa. Para conservar mejor el calor y adaptarse a los cambios entre la calle, el transporte, el trabajo o una vivienda con calefacción, suele resultar más práctico utilizar varias capas.

La ropa térmica actúa como primera capa y se coloca cerca de la piel. Su función principal es ayudar a conservar el calor corporal y, según el tejido, facilitar que la humedad se aleje del cuerpo.

Sin embargo, una camiseta térmica no funciona de manera aislada. El resultado depende también del ajuste, la actividad, el frío, el viento y las prendas que se utilicen encima.

En esta guía explicamos cómo funciona la ropa térmica, cómo elegirla y cómo organizar las capas para mujer, hombre y niños.

Qué es la ropa térmica

La ropa térmica está diseñada para utilizarse como primera capa durante los meses fríos.

Puede incluir:

  • Camisetas de manga corta.
  • Camisetas de manga larga.
  • Camisetas de cuello alto.
  • Leggings.
  • Pantalones interiores.
  • Camisetas de tirantes.
  • Bodies infantiles.
  • Conjuntos de camiseta y pantalón.
  • Calcetines térmicos.
  • Prendas interiores para dormir o estar en casa.

Su principal característica es que se lleva cerca del cuerpo, debajo de la ropa habitual.

A diferencia de un abrigo, la ropa térmica no bloquea directamente el viento o la lluvia. Su función se concentra en crear una primera barrera de aislamiento y ayudar a mantener una temperatura corporal más estable.

La ropa térmica no genera calor

Una camiseta térmica no produce calor por sí misma.

El cuerpo genera calor de manera natural y la prenda ayuda a conservar una parte de ese calor cerca de la piel.

Su eficacia depende de elementos como:

  • La composición.
  • El grosor.
  • El ajuste.
  • La cantidad de humedad.
  • La temperatura exterior.
  • El nivel de actividad.
  • El resto de las capas.
  • El viento.
  • El tiempo de exposición al frío.

Por eso, una misma camiseta puede resultar suficiente durante una caminata y quedarse corta cuando permanecemos mucho tiempo sin movernos.

Cómo ayuda a conservar el calor

Los tejidos térmicos crean pequeñas zonas de aire entre las fibras y el cuerpo.

El aire atrapado actúa como aislante y reduce la pérdida rápida de calor.

Para que este sistema funcione, la prenda debe quedar próxima al cuerpo, aunque sin comprimir.

Una camiseta demasiado holgada puede formar pliegues y bolsas. Una demasiado pequeña puede limitar el movimiento, clavarse o dificultar colocar las siguientes capas.

La importancia de mantener la piel seca

La humedad puede producir una sensación de frío, especialmente cuando dejamos de movernos.

Algunos tejidos térmicos están diseñados para transportar el sudor hacia la cara exterior de la prenda, donde puede evaporarse con mayor facilidad.

Esta característica resulta especialmente útil durante:

  • Caminatas.
  • Senderismo.
  • Trabajo físico.
  • Deportes de invierno.
  • Juegos infantiles al aire libre.
  • Trayectos largos.
  • Actividades en las que se alternan movimiento y descanso.

Una prenda muy cálida que acumula humedad puede resultar menos cómoda que otra ligeramente más fina que ayude a mantener la piel seca.

Diferencia entre ropa térmica y ropa interior convencional

Ambas se llevan debajo de otras prendas, pero no siempre cumplen la misma función.

La ropa interior convencional puede aportar:

  • Cobertura.
  • Comodidad.
  • Protección frente al roce.
  • Una capa ligera.
  • Absorción del sudor.
  • Menos transparencias.

La ropa térmica está pensada principalmente para:

  • Conservar mejor el calor.
  • Utilizarse durante temperaturas bajas.
  • Formar parte de un sistema de capas.
  • Permanecer próxima al cuerpo.
  • Gestionar la humedad, según el material.
  • Reducir la necesidad de prendas excesivamente voluminosas.

Una camiseta interior de algodón puede ser suficiente en una oficina o vivienda templada. Para pasar varias horas en el exterior, una camiseta térmica suele resultar más adecuada.

Qué es el sistema de capas

Vestirse por capas permite adaptar la ropa a la temperatura y a la actividad.

El sistema suele dividirse en tres niveles:

  1. Primera capa.
  2. Capa intermedia.
  3. Capa exterior.

Cada una cumple una función diferente.

No es necesario utilizar siempre exactamente tres prendas. En días suaves pueden bastar dos capas, mientras que en condiciones muy frías puede ser necesario añadir más de una capa intermedia.

Primera capa: ropa térmica

La primera capa queda en contacto directo o muy próximo con la piel.

Puede estar formada por:

  • Camiseta térmica.
  • Pantalón interior térmico.
  • Leggings.
  • Body infantil.
  • Camiseta de tirantes.
  • Calcetines térmicos.

Sus funciones son:

  • Ayudar a conservar el calor.
  • Gestionar la humedad.
  • Mantener una superficie cómoda.
  • Reducir la sensación de frío sobre la piel.
  • Permitir colocar otras prendas sin demasiado volumen.

Debe quedar ajustada, pero no apretada.

Segunda capa: aislamiento

La segunda capa aporta una mayor capacidad de abrigo.

Puede ser:

  • Jersey.
  • Sudadera.
  • Forro polar.
  • Chaqueta de punto.
  • Chaleco.
  • Jersey de lana.
  • Prenda acolchada ligera.

Su objetivo es mantener una mayor cantidad de aire caliente alrededor del cuerpo.

El grosor dependerá de la temperatura y de la actividad.

Para caminar a buen ritmo puede ser suficiente una capa intermedia ligera. Para permanecer sentados o quietos, puede ser necesario un jersey o forro más grueso.

Tercera capa: protección exterior

La capa exterior protege frente a las condiciones ambientales.

Puede ser:

  • Abrigo.
  • Chaqueta.
  • Cortavientos.
  • Prenda impermeable.
  • Plumífero.
  • Parka.
  • Chaquetón.
  • Mono de nieve.

Su función puede incluir protección frente a:

  • Viento.
  • Lluvia.
  • Nieve.
  • Humedad.
  • Rozaduras.
  • Contacto con superficies exteriores.

Una prenda muy cálida que deja pasar el viento puede resultar menos eficaz que una combinación de capas bien organizada.

Por qué el viento aumenta la sensación de frío

El viento desplaza el aire caliente que se acumula cerca del cuerpo.

Por eso, una camiseta térmica y un jersey pueden no ser suficientes en una jornada con mucho viento.

En estas situaciones, la capa exterior debe actuar como barrera.

Un cortavientos ligero puede mejorar notablemente la comodidad sin añadir tanto volumen como otro jersey grueso.

Cómo debe quedar una camiseta térmica

La camiseta debe seguir la forma del cuerpo y permanecer cerca de la piel.

Comprueba que permita:

  • Respirar profundamente.
  • Levantar los brazos.
  • Girar el torso.
  • Sentarse.
  • Agacharse.
  • Mover los hombros.
  • Colocar otra prenda encima.

No debería:

  • Clavarse en las axilas.
  • Comprimir el pecho.
  • Subirse desde la cintura.
  • Formar pliegues grandes.
  • Apretar el cuello.
  • Limitar los movimientos.
  • Dejar la espalda descubierta.

El bajo debe ser suficientemente largo para permanecer dentro del pantalón cuando se utiliza en el exterior.

Cómo debe quedar el pantalón térmico

El pantalón o legging térmico debe ajustarse sin cortar la cintura ni acumular tejido detrás de las rodillas.

Comprueba que:

  • La cintura permanezca en su sitio.
  • Las costuras no rocen.
  • El tiro tenga una longitud adecuada.
  • Los bajos no formen demasiado volumen.
  • Puedas caminar y sentarte.
  • El pantalón exterior se deslice correctamente encima.

Una talla demasiado grande puede crear pliegues incómodos. Una demasiado pequeña puede limitar el movimiento y presionar la cintura.

Tejidos sintéticos

Muchas prendas térmicas utilizan poliéster, poliamida, elastano u otras fibras sintéticas.

Según la construcción, pueden ofrecer:

  • Secado rápido.
  • Buena elasticidad.
  • Poco volumen.
  • Gestión de la humedad.
  • Ajuste próximo al cuerpo.
  • Facilidad de lavado.
  • Resistencia al uso frecuente.

Son habituales para actividad física y jornadas en las que se alterna movimiento y descanso.

No todas las prendas sintéticas ofrecen el mismo nivel de abrigo. Debes revisar el grosor y el uso recomendado.

Algodón

El algodón tiene un tacto suave y absorbe la humedad.

Puede resultar cómodo para:

  • Casa.
  • Oficina.
  • Dormir.
  • Actividad tranquila.
  • Temperaturas moderadas.
  • Personas que prefieren fibras naturales.

Sin embargo, puede tardar más en secarse.

Si se utiliza durante una actividad intensa y queda húmedo, puede producir sensación de frío al detenerse.

Por este motivo, una camiseta de algodón puede funcionar como capa interior cotidiana, pero no siempre es la mejor elección para deporte o largas jornadas al aire libre.

Lana y mezclas con lana

La lana se utiliza en algunas prendas térmicas por su capacidad de aislamiento.

Puede ofrecer:

  • Buena conservación del calor.
  • Regulación de la temperatura.
  • Comodidad en ambientes fríos.
  • Menor sensación de humedad en determinados usos.
  • Un acabado natural.

El comportamiento depende del tipo de lana, la mezcla y el grosor.

Antes de elegirla, comprueba:

  • El tacto.
  • Si produce picor.
  • Las instrucciones de lavado.
  • El riesgo de encogimiento.
  • El tiempo de secado.
  • La elasticidad.
  • La composición exacta.

Las prendas con lana suelen necesitar cuidados más delicados.

Tejidos afelpados

Algunas prendas térmicas tienen una cara interior afelpada.

Esta superficie puede atrapar más aire y aportar una sensación inmediata de calidez.

Son adecuadas para:

  • Uso diario en invierno.
  • Personas muy sensibles al frío.
  • Permanecer quieto.
  • Jornadas de exterior con poca actividad.
  • Viviendas frías.

El afelpado también puede añadir volumen.

Comprueba que las siguientes capas no queden demasiado ajustadas.

Ropa térmica fina

Una prenda térmica fina resulta útil cuando necesitas abrigo sin añadir mucho volumen.

Puede utilizarse bajo:

  • Uniformes.
  • Camisas.
  • Vestidos.
  • Pantalones ajustados.
  • Ropa de trabajo.
  • Jerséis.
  • Trajes.

También es práctica para espacios interiores con calefacción, porque reduce el riesgo de pasar demasiado calor.

Ropa térmica gruesa

Los modelos gruesos pueden resultar adecuados para:

  • Temperaturas bajas.
  • Actividades con poco movimiento.
  • Trabajo al aire libre.
  • Viajes a zonas frías.
  • Eventos exteriores.
  • Viviendas sin suficiente calefacción.
  • Jornadas prolongadas.

No siempre son la mejor opción para caminar o hacer ejercicio intenso.

Si generan demasiado calor, el sudor puede acumularse y disminuir la comodidad.

Cómo elegir el nivel de abrigo

Antes de comprar, piensa en:

  • Temperatura prevista.
  • Horas de uso.
  • Nivel de movimiento.
  • Viento.
  • Humedad.
  • Ropa exterior.
  • Sensibilidad personal al frío.
  • Posibilidad de quitar capas.
  • Espacios con calefacción.

No necesitas el mismo nivel térmico para ir a la oficina que para pasar varias horas en una actividad exterior.

Ropa térmica para mujer

Al elegir una camiseta térmica de mujer, revisa:

  • Contorno de pecho.
  • Largo del torso.
  • Anchura de hombros.
  • Posición de las axilas.
  • Tipo de escote.
  • Elasticidad.
  • Largo de las mangas.
  • Ajuste en la cintura.

Una camiseta demasiado corta puede salirse del pantalón y dejar la espalda expuesta.

Si vas a utilizarla bajo una blusa o un vestido, elige un escote que no quede visible.

Ropa térmica para hombre

En los modelos para hombre conviene comprobar:

  • Anchura de hombros.
  • Contorno del pecho.
  • Longitud de la espalda.
  • Ajuste abdominal.
  • Longitud de mangas.
  • Altura del cuello.
  • Libertad de movimiento.

La camiseta no debería subir al levantar los brazos ni formar bolsas bajo el jersey.

Ropa térmica para niños

Los niños suelen alternar actividad intensa y momentos de descanso.

Su ropa debe permitir poner y quitar capas fácilmente.

Comprueba que la camiseta:

  • No comprima.
  • Cubra la espalda.
  • Tenga costuras suaves.
  • No produzca picor.
  • Permita correr y jugar.
  • Quede bien bajo el uniforme.
  • No forme pliegues.
  • Sea fácil de lavar.

Evita vestir al niño únicamente según la temperatura exterior. También debes valorar cuánto se moverá y cuánto tiempo permanecerá fuera.

Cómo saber si un niño tiene demasiado abrigo

Algunas señales son:

  • Sudor.
  • Pelo húmedo.
  • Espalda mojada.
  • Cara excesivamente caliente.
  • Necesidad constante de quitarse el abrigo.
  • Irritabilidad.
  • Ropa interior húmeda.

Cuando el niño suda, retira una capa siempre que las condiciones lo permitan.

Una primera capa húmeda puede producir frío cuando deja de moverse.

Ropa térmica para bebés

Los bebés necesitan prendas suaves, cómodas y fáciles de quitar.

Conviene priorizar:

  • Talla correcta.
  • Tejidos agradables.
  • Costuras suaves.
  • Cierres seguros.
  • Facilidad para cambiar el pañal.
  • Ausencia de piezas pequeñas.
  • Capas que puedan retirarse.
  • Cuello que no produzca presión.

No cubras excesivamente al bebé ni utilices prendas demasiado ajustadas.

Comprueba regularmente la temperatura en el torso y ajusta las capas según el ambiente.

Ropa térmica para el colegio

Una camiseta térmica fina puede resultar práctica bajo el uniforme durante los meses fríos.

Debe permitir que el niño esté cómodo tanto en el patio como dentro del aula.

Busca:

  • Poco volumen.
  • Manga que no se arrugue.
  • Cuello discreto.
  • Largo suficiente.
  • Costuras planas.
  • Tejido que seque con facilidad.
  • Libertad de movimiento.

Las capas exteriores deben ser fáciles de quitar cuando el aula tenga calefacción.

Cómo vestirse para caminar

Para caminar en un día frío puedes combinar:

  1. Camiseta térmica ligera.
  2. Jersey o forro polar.
  3. Chaqueta cortavientos o impermeable.
  4. Pantalón apropiado.
  5. Calcetines adaptados al calzado.

Empieza con una sensación ligeramente fresca si sabes que entrarás en calor rápidamente.

Si comienzas con demasiado abrigo, puedes sudar durante los primeros minutos.

Cómo vestirse para permanecer quieto

Cuando permaneces sentado o de pie sin moverte, el cuerpo genera menos calor.

Puede ser necesario utilizar:

  1. Camiseta térmica de grosor medio.
  2. Jersey cálido.
  3. Chaleco o capa adicional.
  4. Abrigo que proteja del viento.
  5. Pantalón térmico.
  6. Gorro, guantes y calcetines adecuados.

Este sistema puede resultar útil para:

  • Ver eventos deportivos.
  • Trabajar en un puesto exterior.
  • Esperar durante largos periodos.
  • Mercadillos.
  • Espectáculos.
  • Viajes.

Cómo vestirse para hacer ejercicio

Durante el ejercicio, evita utilizar una primera capa excesivamente gruesa.

Prioriza:

  • Gestión de la humedad.
  • Secado rápido.
  • Elasticidad.
  • Costuras cómodas.
  • Libertad de movimiento.
  • Facilidad para retirar la capa exterior.

Puedes comenzar con:

  1. Camiseta térmica técnica.
  2. Capa intermedia ligera.
  3. Cortavientos.

Retira una capa antes de comenzar a sudar en exceso.

Cuando termines, cambia la ropa húmeda o añade abrigo para evitar enfriarte.

Cómo vestirse para trabajar en el exterior

La ropa debe adaptarse al nivel de esfuerzo y a las normas de seguridad del trabajo.

Un sistema habitual puede incluir:

  1. Primera capa térmica.
  2. Forro o jersey.
  3. Ropa laboral.
  4. Chaqueta protectora.
  5. Accesorios adecuados.

Evita utilizar prendas que interfieran con equipos de protección, uniformes o elementos reflectantes.

La ropa térmica no sustituye el equipamiento profesional obligatorio.

Cómo vestirse para viajar

La ropa térmica ocupa poco espacio y permite preparar conjuntos versátiles.

Para un viaje a un destino frío puedes llevar:

  • Dos o tres camisetas térmicas.
  • Un pantalón térmico.
  • Jerséis combinables.
  • Chaqueta impermeable.
  • Abrigo.
  • Calcetines.
  • Gorro.
  • Guantes.
  • Bufanda.

Las capas permiten adaptarse a aeropuertos, transporte, hoteles y actividades exteriores sin cambiar todo el conjunto.

Elige prendas que puedan lavarse fácilmente y secarse en poco tiempo.

Cómo vestirse en casa

En una vivienda fría puedes combinar:

  1. Camiseta interior o térmica.
  2. Jersey.
  3. Pantalón cómodo.
  4. Calcetines.
  5. Bata o chaqueta de punto.

Una camiseta térmica fina puede reducir la necesidad de utilizar prendas muy voluminosas.

Si empiezas a sudar, retira una capa.

El objetivo es mantener una temperatura confortable, no sentir calor intenso.

Cómo vestirse para dormir

La ropa de dormir debe permitir moverse y regular la temperatura.

En una habitación fría puedes utilizar:

  • Camiseta de manga larga.
  • Pijama cálido.
  • Calcetines suaves.
  • Ropa de cama apropiada.

Una camiseta térmica puede ser útil en determinadas situaciones, pero no debería ser excesivamente ajustada o gruesa.

Si despiertas con sudor, reduce las capas o utiliza un tejido más ligero.

Ropa térmica bajo un vestido

Una camiseta térmica de escote amplio puede utilizarse bajo determinados vestidos.

También pueden resultar útiles:

  • Camiseta de tirantes.
  • Body térmico.
  • Leggings finos.
  • Medias térmicas.
  • Camiseta de manga larga lisa.

Comprueba que:

  • El escote no sobresalga.
  • Las mangas no formen pliegues.
  • El tejido exterior se deslice.
  • No aparezcan líneas visibles.
  • Puedas moverte con normalidad.

Un color parecido al de la piel puede resultar discreto bajo prendas claras.

Ropa térmica bajo ropa de trabajo

Para utilizarla bajo uniforme, busca prendas:

  • Finas.
  • Elásticas.
  • De costuras planas.
  • Con escote discreto.
  • De color neutro.
  • Suficientemente largas.
  • Fáciles de lavar.
  • Que no limiten los hombros.

Comprueba que no interfieran con la movilidad ni con los requisitos del puesto.

Cuándo utilizar pantalón térmico

Puede resultar útil en:

  • Jornadas al aire libre.
  • Viajes.
  • Trabajo en frío.
  • Caminatas.
  • Eventos exteriores.
  • Personas sensibles al frío.
  • Uso bajo pantalones amplios.
  • Deportes de invierno.

No todos los pantalones exteriores permiten llevar otra capa debajo.

Pruébalos juntos para comprobar que no dificulten sentarse o caminar.

Calcetines térmicos

Los calcetines forman parte del sistema de abrigo, pero deben adaptarse al calzado.

Un calcetín demasiado grueso dentro de un zapato estrecho puede comprimir el pie y resultar incómodo.

Comprueba:

  • Talla.
  • Grosor.
  • Ajuste del calzado.
  • Costuras.
  • Altura.
  • Composición.
  • Gestión de la humedad.

No superpongas varios pares cuando el calzado no tenga suficiente espacio.

Proteger cabeza, cuello y manos

En días fríos, también conviene proteger las zonas expuestas.

Puedes utilizar:

  • Gorro.
  • Bufanda.
  • Braga de cuello.
  • Guantes.
  • Orejeras.
  • Calcetines cálidos.

Estos accesorios deben poder quitarse cuando entres en un espacio con calefacción.

El sistema de capas funciona mejor cuando todo el conjunto puede adaptarse.

Cómo saber si llevas demasiadas capas

Puede que estés demasiado abrigado cuando:

  • Sudas.
  • Sientes agobio.
  • La espalda está húmeda.
  • Necesitas abrir continuamente la chaqueta.
  • La ropa limita el movimiento.
  • Te sientes muy caliente al iniciar la actividad.
  • Sientes frío repentino al detenerte.

Retira una capa antes de que la ropa quede mojada.

Cómo saber si necesitas más abrigo

Puede ser necesario añadir una capa cuando:

  • Tiemblas.
  • Sientes frío continuo en el torso.
  • Las manos y los pies se enfrían rápidamente.
  • No entras en calor al moverte.
  • La primera capa no resulta suficiente.
  • Pasarás más tiempo del previsto en el exterior.
  • Aumenta el viento.
  • La ropa se ha mojado.

Cuando una prenda está húmeda, sustituirla puede resultar más efectivo que añadir otra encima.

Errores frecuentes al vestirse por capas

Entre los errores más habituales se encuentran:

  • Utilizar una primera capa demasiado grande.
  • Elegir la prenda más gruesa sin valorar la actividad.
  • Llevar algodón durante ejercicio intenso y permanecer después con la ropa húmeda.
  • Añadir demasiadas capas desde el principio.
  • No protegerse del viento.
  • Comprimir el pie con varios calcetines.
  • Utilizar un abrigo muy ajustado sobre varias prendas.
  • Ignorar la calefacción de los interiores.
  • No llevar una capa fácil de quitar.
  • Mantener puesta ropa mojada.
  • Confundir una camiseta interior con una térmica.
  • Elegir la misma combinación para caminar y permanecer quieto.

Cómo lavar la ropa térmica

Consulta siempre la etiqueta.

Como recomendaciones generales:

  • Separa los colores.
  • Lava del revés.
  • Utiliza agua fría o templada.
  • Selecciona un programa delicado.
  • Emplea una cantidad moderada de detergente.
  • Cierra cremalleras.
  • Evita la lejía.
  • No retuerzas la prenda.
  • Lava después de actividades con sudor.
  • Aclara correctamente.

Los tejidos térmicos necesitan conservar su elasticidad y estructura.

¿Se puede utilizar suavizante?

Depende del material.

El suavizante puede dejar residuos y reducir la capacidad de gestionar la humedad de determinados tejidos técnicos.

Cuando la etiqueta no lo recomiende, evita utilizarlo.

Una cantidad excesiva de producto también puede dificultar el aclarado y alterar el tacto.

Cómo secar la ropa térmica

El secado al aire suele ser la opción más segura.

Extiende la prenda manteniendo su forma natural.

Evita:

  • Radiadores.
  • Estufas.
  • Secadores.
  • Sol intenso durante muchas horas.
  • Temperaturas elevadas.
  • Retorcer el tejido.

Utiliza secadora únicamente cuando la etiqueta lo permita.

El calor puede dañar las fibras elásticas y provocar deformaciones.

Cómo guardar la ropa térmica

Antes de guardarla, asegúrate de que esté completamente limpia y seca.

Puedes organizarla por:

  • Mujer.
  • Hombre.
  • Niños.
  • Manga corta.
  • Manga larga.
  • Grosor.
  • Actividad.
  • Talla.
  • Temporada.

No mantengas las prendas húmedas dentro de bolsas cerradas.

Antes del invierno, revisa las tallas infantiles y el estado de los puños, cuellos y costuras.

Cuándo sustituir una prenda térmica

Conviene renovarla cuando:

  • Ha perdido elasticidad.
  • Ya no se ajusta al cuerpo.
  • El tejido presenta zonas muy finas.
  • Las costuras están abiertas.
  • Produce rozaduras.
  • Ha quedado pequeña.
  • Mantiene olores después del lavado.
  • Forma bolsas.
  • Los puños han cedido.
  • Ya no ofrece la comodidad esperada.

Una prenda desgastada puede seguir pareciendo útil, pero no funcionar igual que cuando era nueva.

Guía rápida según la situación

Para ir a la oficina

  • Camiseta térmica fina.
  • Camisa, blusa o jersey.
  • Abrigo fácil de quitar.

Para caminar

  • Primera capa técnica.
  • Forro ligero.
  • Cortavientos.

Para permanecer quieto

  • Camiseta térmica media.
  • Jersey cálido.
  • Abrigo.
  • Accesorios.

Para hacer deporte

  • Prenda que gestione la humedad.
  • Capa intermedia ligera.
  • Protección frente al viento.

Para niños en el colegio

  • Camiseta térmica fina.
  • Uniforme o ropa habitual.
  • Chaqueta fácil de quitar.

Para casa

  • Camiseta térmica o interior.
  • Jersey o sudadera.
  • Bata cuando sea necesaria.

Una buena combinación abriga sin limitar el movimiento

La ropa térmica funciona mejor como parte de un conjunto de capas.

La primera capa ayuda a conservar el calor y gestionar la humedad. La capa intermedia aporta aislamiento y la exterior protege del viento, la lluvia o la nieve.

Elige el grosor según la temperatura y la actividad. Para caminar o hacer ejercicio conviene evitar un exceso de abrigo, mientras que para permanecer quieto puede ser necesaria una capa adicional.

En Pontejos2000 puedes encontrar camisetas interiores y térmicas para mujer, hombre y niños, además de pijamas y prendas de abrigo para adaptar cada conjunto a la estación y al uso.

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