Cómo elegir un pijama para bebé según la estación
Elegir el pijama de un bebé no depende únicamente de si estamos en verano o en invierno. También influyen la temperatura real del dormitorio, la ropa de cama, la calefacción, la humedad y la facilidad con la que el bebé suda o siente frío.
Un pijama muy grueso puede resultar excesivo en una habitación con calefacción, mientras que uno ligero puede quedarse corto durante una noche fría. Por eso, conviene observar el ambiente y adaptar las capas en lugar de utilizar siempre la misma combinación durante toda la estación.
La comodidad también es fundamental. El pijama debe permitir mover brazos y piernas, facilitar el cambio de pañal y mantenerse colocado sin formar pliegues.
En esta guía explicamos cómo elegir el tejido, el diseño y el nivel de abrigo según la época del año.
La temperatura del dormitorio importa más que el calendario
Dos noches de invierno pueden ser muy diferentes. Una habitación puede mantenerse cálida gracias a la calefacción, mientras que otra puede enfriarse notablemente durante la madrugada.
Antes de vestir al bebé, comprueba:
- La temperatura del dormitorio.
- La ropa de cama utilizada.
- Si existe calefacción.
- Si hay corrientes de aire.
- El grosor del colchón y la sábana.
- La humedad del ambiente.
- Si el bebé suele sudar.
- Si llevará saco de dormir.
- La duración aproximada del sueño.
La Asociación Española de Pediatría recomienda no abrigar demasiado al lactante, ya que el exceso de ropa o una habitación excesivamente caliente puede aumentar el riesgo durante el sueño.
El objetivo no es que el bebé esté muy caliente, sino que se encuentre templado y cómodo.
Cómo comprobar si el bebé tiene calor
Las manos y los pies pueden estar algo frescos sin que el bebé tenga frío.
Para comprobar su temperatura, toca:
- El pecho.
- La parte superior de la espalda.
- La nuca.
Si estas zonas están calientes y húmedas, probablemente lleva demasiado abrigo. El NHS recomienda comprobar el pecho o la parte posterior del cuello y recuerda que las manos y los pies frescos no siempre indican que el bebé necesite más ropa.
También pueden indicar exceso de calor:
- Sudor.
- Pelo húmedo.
- Mejillas muy calientes.
- Pijama mojado.
- Nuca húmeda.
- Respiración más rápida de lo habitual.
- Inquietud.
- Piel muy caliente al tacto.
Retira una capa y vuelve a comprobar su temperatura después de unos minutos.
Cómo saber si necesita más abrigo
Puede ser necesario añadir una capa cuando el pecho o la espalda están fríos y la habitación ha bajado de temperatura.
También conviene revisar:
- Si el pijama está húmedo.
- Si la sábana está fría.
- Si existen corrientes.
- Si el bebé se ha destapado.
- Si el tejido es demasiado fino.
- Si la talla deja entrar demasiado aire.
Añade las capas de una en una. Evita pasar directamente de un pijama ligero a varias prendas muy gruesas.
Qué tejido elegir para un pijama de bebé
El tejido influye en la suavidad, la transpirabilidad, el abrigo y la facilidad de lavado.
Los materiales más habituales incluyen:
- Algodón.
- Punto de algodón.
- Interlock.
- Terciopelo.
- Tejido tundosado.
- Coralina.
- Mezclas de algodón y poliéster.
- Algodón con elastano.
- Fibras sintéticas suaves.
La composición debe revisarse siempre en la etiqueta. Dos pijamas con un aspecto parecido pueden tener grosores y comportamientos diferentes.
Pijama de algodón
El algodón es una opción versátil para gran parte del año.
Suele proporcionar:
- Tacto suave.
- Buena absorción.
- Comodidad.
- Facilidad de movimiento.
- Diferentes niveles de grosor.
- Uso en habitaciones templadas.
- Variedad de diseños.
Puede encontrarse en versiones ligeras para verano y en puntos más gruesos para otoño e invierno.
Un pijama de algodón no tiene por qué ser siempre fino. El gramaje, el tipo de punto y el acabado interior influyen en el nivel de abrigo.
Punto de algodón
El punto de algodón combina suavidad y elasticidad.
Puede resultar adecuado para:
- Primavera.
- Otoño.
- Habitaciones con calefacción.
- Uso diario.
- Bebés que se mueven mucho.
- Pijamas de una pieza.
- Peleles con pies.
La presencia de una pequeña cantidad de elastano puede ayudar a que la prenda recupere su forma.
Comprueba que las costuras sean suaves y que el tejido no quede demasiado tenso.
Algodón afelpado
El algodón afelpado incorpora una superficie interior más cálida.
Puede utilizarse durante:
- Otoño frío.
- Invierno.
- Dormitorios frescos.
- Días sin calefacción.
- Momentos de juego en casa.
Aporta más abrigo que un punto liso, pero puede resultar excesivo si se combina con un saco grueso o una habitación muy caliente.
Pijama tundosado
El término tundosado describe un acabado que levanta o suaviza las fibras del tejido.
Puede ofrecer:
- Tacto cálido.
- Superficie suave.
- Mayor sensación de abrigo.
- Menos volumen que algunas coralinas.
- Comodidad en otoño e invierno.
El tundosado no indica una composición concreta. Puede estar fabricado con algodón, poliéster o una mezcla.
Consulta la etiqueta para saber cómo lavarlo y cuánto puede abrigar.
Pijama de coralina
La coralina es un tejido sintético muy suave y afelpado.
Suele ofrecer una sensación inmediata de calor y puede resultar adecuada para:
- Noches especialmente frías.
- Viviendas con poca calefacción.
- Bebés muy sensibles al frío.
- Momentos de juego antes de acostarse.
- Dormitorios frescos.
Debe utilizarse con moderación cuando también hay un saco de dormir o una ropa de cama muy cálida.
Comprueba regularmente la nuca y el torso para evitar el exceso de abrigo.
Terciopelo o velour
Los pijamas de terciopelo infantil suelen estar fabricados con fibras sintéticas o mezclas.
Pueden proporcionar:
- Tacto suave.
- Abrigo moderado.
- Aspecto cuidado.
- Buena adaptación al invierno.
- Menos pelo que algunos tejidos afelpados.
Revisa la composición, porque el grosor y la capacidad de transpiración pueden variar.
Cómo elegir el pijama en primavera
La primavera suele presentar cambios importantes entre el día y la noche.
Una combinación práctica puede ser:
- Pijama largo de algodón.
- Punto de grosor ligero o medio.
- Body de manga corta, cuando sea necesario.
- Saco ligero adecuado a la temperatura.
- Pelele sin tejido afelpado.
Durante las noches más cálidas puede bastar un pijama fino. Cuando la temperatura desciende, añade una capa ligera en lugar de cambiar directamente a un modelo de invierno.
Pijama de primavera recomendado
Busca características como:
- Algodón ligero.
- Manga larga fina.
- Pantalón largo.
- Tejido flexible.
- Puños suaves.
- Cierre delantero.
- Fácil cambio de pañal.
- Cuello sin demasiada abertura.
Los pijamas de entretiempo son especialmente útiles porque pueden combinarse con un body o utilizarse solos.
Cómo elegir el pijama en verano
Durante el verano conviene reducir el número de capas y elegir tejidos ligeros.
Pueden utilizarse:
- Body de manga corta.
- Body de tirantes.
- Pijama corto.
- Pelele fino.
- Pijama de algodón ligero.
- Prenda de una sola capa.
- Pijama sin pies.
Cuando la habitación está muy caliente, puede no ser necesario añadir ropa de cama pesada. Las recomendaciones de sueño seguro aconsejan utilizar ropa y coberturas más ligeras durante el calor.
Qué características buscar en verano
Un pijama de verano debería ofrecer:
- Tejido ligero.
- Tacto suave.
- Costuras planas.
- Buena libertad de movimiento.
- Escote cómodo.
- Cierres sencillos.
- Fácil cambio de pañal.
- Secado relativamente rápido.
Evita adornos gruesos, aplicaciones rígidas y capas innecesarias.
Manga corta o manga larga en verano
La manga corta puede resultar apropiada en una habitación cálida.
La manga larga fina puede utilizarse cuando:
- Funciona el aire acondicionado.
- La temperatura baja durante la madrugada.
- El bebé duerme en una zona fresca.
- Se busca una cobertura ligera.
- No se utilizarán otras capas.
No elijas únicamente por la temperatura que hace al acostarlo. Valora cómo puede cambiar durante la noche.
Pijama con pies en verano
Los pijamas con pies pueden conservar más calor.
En verano puede resultar más cómodo un modelo sin pies cuando:
- La habitación es muy cálida.
- El bebé suda fácilmente.
- Utiliza un saco ligero.
- Lleva calcetines únicamente cuando son necesarios.
Si eliges un pijama con pies, comprueba que exista espacio suficiente para mover los dedos.
Cómo elegir el pijama en otoño
Durante el otoño pueden alternarse noches suaves y frías.
Resultan útiles:
- Pijamas largos de algodón.
- Punto de grosor medio.
- Pijamas tundosados ligeros.
- Peleles con pies.
- Bodies de manga corta o larga.
- Prendas que permitan añadir o retirar una capa.
No es necesario comenzar a utilizar coralina en cuanto termina el verano.
Adapta el tejido a la temperatura del dormitorio.
Combinación para otoño suave
Puede utilizarse:
- Body de manga corta.
- Pijama largo de algodón fino.
- Saco ligero, cuando forme parte de la rutina.
También puede bastar el pijama sin body si la habitación se mantiene templada.
Combinación para otoño frío
Puede funcionar:
- Body de manga larga fino.
- Pijama de algodón grueso o tundosado.
- Saco adecuado al ambiente.
Evita combinar automáticamente todas las capas. Comprueba siempre el torso del bebé.
Cómo elegir el pijama en invierno
En invierno puede ser necesario utilizar un pijama de mayor grosor, especialmente en habitaciones sin calefacción.
Algunas opciones son:
- Algodón afelpado.
- Tejido tundosado.
- Terciopelo.
- Coralina.
- Pijama largo con pies.
- Pelele de invierno.
- Pijama de dos piezas para bebés mayores.
El nivel de abrigo debe adaptarse a la temperatura real.
Una habitación con calefacción estable puede requerir únicamente un pijama de algodón de grosor medio.
Pijama de invierno con calefacción
Cuando el dormitorio se mantiene templado, puede bastar con:
- Body ligero.
- Pijama de algodón largo.
- Saco de grosor adecuado.
- Pijama de punto medio sin capas adicionales.
Evita utilizar coralina, manta gruesa y calefacción alta al mismo tiempo sin comprobar la temperatura del bebé.
Pijama de invierno sin calefacción
En una habitación fría puede ser conveniente:
- Body de manga larga.
- Pijama tundosado.
- Pelele con pies.
- Pijama de terciopelo.
- Saco de dormir adecuado.
- Pijama de coralina en noches especialmente frías.
La combinación dependerá del grosor de cada prenda.
No cubras la cabeza del bebé para dormir. Las guías de sueño seguro desaconsejan los gorros dentro de casa durante el sueño y también recomiendan evitar edredones y almohadas en lactantes.
Cómo elegir el pijama según la edad
Las necesidades cambian conforme el bebé crece.
No necesita el mismo diseño un recién nacido que un bebé que gatea, se pone de pie o empieza a caminar.
Pijama para recién nacido
Para un recién nacido conviene priorizar:
- Tejido suave.
- Apertura amplia.
- Cierre delantero.
- Corchetes accesibles.
- Costuras delicadas.
- Fácil cambio de pañal.
- Talla correcta.
- Ausencia de adornos sueltos.
- Cuello cómodo.
- Pijama de una pieza.
Los modelos cruzados o con apertura completa pueden facilitar el vestido sin manipular demasiado la cabeza.
Pijama para bebés de varios meses
Cuando el bebé empieza a moverse más, busca:
- Tejido elástico.
- Rodillas cómodas.
- Espacio para el pañal.
- Cierres que no rocen.
- Pies amplios.
- Puños suaves.
- Longitud adecuada.
- Libertad para gatear.
La prenda no debería tirar del cuello o de los hombros cuando flexiona las piernas.
Pijama para bebés que empiezan a caminar
Puede resultar más práctico un pijama:
- Sin pies.
- Con suela antideslizante, cuando corresponda.
- De dos piezas.
- Con puños.
- De tejido flexible.
- Con pantalón que no se arrastre.
- Fácil de poner y quitar.
Los pijamas con pies deben tener una talla precisa para evitar exceso de tejido bajo la planta.
Pijama de una pieza
El pijama de una pieza mantiene cubierto el torso y evita que la camiseta suba.
Es práctico para:
- Recién nacidos.
- Bebés pequeños.
- Noches frías.
- Bebés que se mueven mucho.
- Facilitar una cobertura continua.
- Utilizar con saco de dormir.
Puede cerrarse mediante:
- Corchetes.
- Cremallera.
- Botones.
- Apertura cruzada.
- Cierre en la entrepierna.
Comprueba que el cierre facilite el cambio de pañal.
Pijama de dos piezas
El conjunto de camiseta y pantalón puede resultar cómodo para bebés mayores.
Sus ventajas pueden ser:
- Facilidad para cambiar una sola pieza.
- Mayor libertad en la cintura.
- Uso durante el día.
- Combinación entre prendas.
- Facilidad para ir al baño en etapas posteriores.
La camiseta debe ser suficientemente larga para que la espalda permanezca cubierta.
La cintura del pantalón no debería presionar el abdomen.
Pijama con pies
El pijama con pies ayuda a mantenerlos cubiertos y evita que los calcetines se pierdan.
Puede resultar útil en:
- Otoño.
- Invierno.
- Dormitorios frescos.
- Recién nacidos.
- Bebés que se destapan.
Comprueba que los pies tengan suficiente longitud y anchura.
Si los dedos quedan doblados o el tejido tira de los hombros, la prenda puede haber quedado pequeña.
Pijama sin pies
El modelo sin pies puede resultar adecuado para:
- Primavera.
- Verano.
- Bebés que empiezan a caminar.
- Niños con pies grandes.
- Uso con calcetines independientes.
- Prendas que se aprovecharán durante más tiempo.
Los bajos deben permanecer en su sitio y no subir continuamente por la pierna.
Cremallera o corchetes
Ambos cierres pueden resultar prácticos.
Cremallera
Puede facilitar:
- Vestir rápidamente.
- Cerrar la prenda con una sola mano.
- Cambios nocturnos.
- Apertura amplia.
Comprueba que incluya una protección interior para evitar el contacto directo con la piel.
La parte superior debería quedar cubierta para que el cursor no roce el cuello.
Corchetes
Permiten abrir únicamente la zona necesaria.
Son útiles para:
- Cambiar el pañal.
- Revisar la ropa interior.
- Pijamas con apertura completa.
- Recién nacidos.
Comprueba que estén bien sujetos y que no formen zonas rígidas.
Botones
Los botones pueden aportar un diseño clásico, pero deben estar firmemente cosidos.
Revisa periódicamente:
- Hilos sueltos.
- Botones flojos.
- Bordes dañados.
- Ojales deformados.
- Piezas pequeñas.
En bebés pequeños, evita prendas con adornos que puedan desprenderse.
Cómo elegir la talla
Consulta la tabla del fabricante y no te bases únicamente en la edad indicada.
Puede ser útil medir:
- Altura.
- Contorno de pecho.
- Largo de torso.
- Largo de pierna.
- Longitud del pie.
- Peso, cuando la tabla lo utilice.
La edad de la etiqueta es orientativa. Dos bebés de la misma edad pueden necesitar tallas diferentes.
Señales de que el pijama es pequeño
Quizá necesites otra talla cuando:
- Los dedos quedan doblados.
- El tejido tira de los hombros.
- El cuello se abre o deforma.
- La cremallera forma tensión.
- Los corchetes se abren.
- El tiro resulta corto.
- El pañal queda comprimido.
- Las mangas no cubren las muñecas.
- Quedan marcas profundas.
- El bebé no puede estirar las piernas.
Señales de que el pijama es grande
Una talla excesiva puede provocar:
- Mangas que cubren las manos.
- Pies que quedan vacíos.
- Tejido acumulado.
- Cuello demasiado abierto.
- Cremallera ondulada.
- Pliegues bajo la espalda.
- Piernas que se salen de su posición.
- Dificultad para caminar.
- Exceso de tela alrededor de la cara.
Comprar varias tallas más para alargar el uso no siempre resulta cómodo o seguro.
Espacio para el pañal
El pijama debe permitir utilizar el pañal sin comprimirlo.
Comprueba que:
- El tiro tenga suficiente longitud.
- Los corchetes cierren fácilmente.
- El tejido no tire desde los hombros.
- El pañal pueda expandirse.
- Las piernas se muevan libremente.
- No aparezcan marcas en la cintura.
Realiza la prueba con el pañal que el bebé utiliza habitualmente.
La importancia de las costuras
Las costuras deben resultar suaves y quedar alejadas de zonas de roce.
Revisa especialmente:
- Cuello.
- Axilas.
- Puños.
- Interior de las piernas.
- Pies.
- Zona de la cremallera.
- Etiquetas.
- Cierre del pañal.
Las etiquetas interiores pueden retirarse únicamente cuando sea posible hacerlo sin dañar la costura ni perder información importante.
Cómo combinar body y pijama
El body funciona como una capa adicional y ayuda a mantener cubierto el torso.
Puede utilizarse debajo del pijama cuando la temperatura lo requiera.
Body de manga corta
Puede combinarse con:
- Pijama largo de primavera.
- Pijama de otoño.
- Habitación templada.
- Pijama tundosado ligero.
Body de manga larga
Puede utilizarse con:
- Pijama de invierno.
- Dormitorio frío.
- Pijama de algodón.
- Pelele sin interior afelpado.
No añadas un body de manga larga debajo de un pijama muy grueso sin comprobar la temperatura del bebé.
Uso de sacos de dormir
Un saco de dormir infantil debe tener la talla adecuada y utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
Comprueba:
- Rango de peso o talla.
- Ajuste del cuello.
- Ajuste de las sisas.
- Grosor.
- Ropa recomendada debajo.
- Estado de cremalleras y corchetes.
El NHS recomienda utilizar sacos ligeros y bien ajustados o ropa de cama ligera, y evitar situar al bebé junto a radiadores, estufas, mantas eléctricas o bolsas de agua caliente.
No añadas mantas por encima de un saco salvo que el fabricante y las recomendaciones profesionales indiquen que es apropiado.
Qué significa el TOG
El TOG es una medida relacionada con la capacidad de aislamiento de una prenda o saco.
Un número mayor suele indicar mayor abrigo.
Sin embargo, no debes elegir únicamente por este dato.
También debes tener en cuenta:
- Temperatura del dormitorio.
- Pijama utilizado.
- Body.
- Sensibilidad del bebé.
- Talla del saco.
- Instrucciones del fabricante.
Sigue la tabla específica del producto, ya que las combinaciones pueden variar.
Evita las capas sueltas
Para el sueño del lactante, la cuna debe mantenerse despejada de objetos blandos y elementos sueltos. La AEP recomienda un colchón firme y mantener fuera de la cuna los objetos blandos.
La ropa del bebé debe quedar correctamente ajustada, sin cordones largos ni adornos desprendibles.
No utilices gorro para dormir dentro de casa
Un gorro puede dificultar la regulación de la temperatura y favorecer el exceso de calor.
Debe retirarse al entrar en un ambiente interior templado, salvo que un profesional sanitario indique otra cosa por una situación concreta.
Los gorros pueden reservarse para el exterior y retirarse al volver a casa.
Pijamas para bebés con piel sensible
Cuando la piel se irrita con facilidad, puede ser conveniente buscar:
- Tejidos suaves.
- Costuras planas.
- Algodón.
- Etiquetas poco molestas.
- Ausencia de adornos rígidos.
- Tintes y acabados adecuados.
- Talla no compresiva.
- Detergente compatible.
Lava la prenda antes del primer uso cuando la etiqueta lo permita.
Ante una irritación persistente, consulta con un profesional sanitario.
Cómo lavar los pijamas de bebé
Sigue siempre la etiqueta.
Como recomendaciones generales:
- Separa colores.
- Cierra cremalleras y corchetes.
- Lava del revés.
- Utiliza la temperatura recomendada.
- Emplea una cantidad moderada de detergente.
- Aclara correctamente.
- Evita productos agresivos.
- No sobrecargues la lavadora.
- Revisa manchas antes del secado.
- Deja secar completamente.
No necesitas utilizar una gran cantidad de detergente para conseguir un buen lavado.
Cómo lavar algodón
Para conservar el algodón:
- Evita temperaturas superiores a las indicadas.
- No estires la prenda mojada.
- Cierra los corchetes.
- Lava los estampados del revés.
- Comprueba si admite secadora.
- Da forma antes de secar.
El calor excesivo puede encoger el tejido.
Cómo lavar coralina y tejidos tundosados
Para conservar el acabado:
- Utiliza un programa suave.
- Lava a baja temperatura.
- Separa de prendas con velcro.
- No frotes la superficie.
- Evita la lejía.
- Reduce el uso de suavizante.
- No planches a temperatura elevada.
- Sigue las instrucciones de secado.
El roce continuo con prendas ásperas puede favorecer la aparición de bolitas.
¿Se puede utilizar suavizante?
Depende de la composición y de la etiqueta.
Una cantidad excesiva puede dejar residuos y modificar la absorción o el tacto de algunos tejidos.
Utiliza únicamente la dosis necesaria y evita el producto cuando el fabricante lo desaconseje.
Cómo secar el pijama
Antes de volver a utilizarlo, comprueba que esté completamente seco, especialmente en:
- Puños.
- Pies.
- Cintura.
- Cremalleras.
- Costuras dobles.
- Zonas afelpadas.
Utiliza secadora únicamente cuando la etiqueta lo permita.
El calor puede encoger el algodón, deteriorar el elastano o modificar los tejidos afelpados.
Revisa el pijama después de cada lavado
Antes de vestir al bebé, comprueba:
- Botones.
- Corchetes.
- Cremalleras.
- Costuras.
- Adornos.
- Hilos sueltos.
- Elásticos.
- Pies.
- Etiquetas.
- Zonas desgastadas.
Retira la prenda si existe una pieza suelta o una cremallera dañada.
Cuántos pijamas necesita un bebé
La cantidad depende de:
- Frecuencia de lavado.
- Cambios de pañal.
- Regurgitaciones.
- Sudor.
- Estación.
- Disponibilidad de secadora.
- Uso de body.
- Guardería.
- Viajes.
Puede resultar práctico disponer de varios pijamas adecuados para la temperatura actual y uno o dos de diferente grosor para cambios repentinos.
No es necesario comprar muchas unidades de la misma talla si el bebé está creciendo rápidamente.
Cómo organizar los pijamas por temporada
Puedes separar el armario en:
- Verano.
- Entretiempo.
- Invierno.
- Con pies.
- Sin pies.
- Una pieza.
- Dos piezas.
- Talla actual.
- Próxima talla.
Guarda aparte las prendas que todavía son grandes para evitar utilizarlas antes de tiempo.
Revisa el armario cuando cambie la estación.
Cuándo retirar un pijama
Conviene dejar de utilizarlo cuando:
- Ha quedado pequeño.
- La cremallera falla.
- Falta un corchete.
- Hay botones flojos.
- La goma se ha deteriorado.
- El pie queda corto.
- Las costuras están abiertas.
- El tejido forma agujeros.
- El cuello se ha deformado.
- Produce marcas.
- Limita el movimiento.
- Ya no se adapta a la temperatura.
Errores frecuentes al elegir un pijama de bebé
Entre los errores más habituales se encuentran:
- Elegir únicamente según la estación.
- No comprobar la temperatura del dormitorio.
- Comprar varias tallas más.
- Añadir demasiadas capas.
- Utilizar coralina con calefacción elevada.
- No revisar la composición.
- Confundir manos frías con frío corporal.
- No comprobar la nuca o el pecho.
- Elegir pies demasiado pequeños.
- Ignorar el espacio del pañal.
- Utilizar adornos sueltos.
- No revisar los cierres.
- Elegir un saco demasiado grande.
- Cubrir la cabeza para dormir.
- Mantener ropa húmeda.
- No adaptar el pijama durante los cambios de temperatura.
Guía rápida por estación
Primavera
- Algodón ligero.
- Manga larga fina.
- Pijama sin afelpado.
- Body opcional.
- Capas fáciles de retirar.
Verano
- Algodón fino.
- Body.
- Pijama corto.
- Pelele ligero.
- Menos capas.
- Modelo sin pies.
Otoño
- Algodón de grosor medio.
- Pijama largo.
- Punto interlock.
- Tundosado ligero.
- Body según la temperatura.
Invierno
- Algodón afelpado.
- Tundosado.
- Terciopelo.
- Coralina en habitaciones frías.
- Pijama con pies.
- Saco adecuado.
El pijama adecuado debe adaptarse al ambiente
Para elegir un pijama de bebé, observa primero la temperatura del dormitorio y después la estación.
El algodón ligero puede funcionar en verano y entretiempo. Los tejidos de grosor medio son adecuados para otoño y habitaciones templadas. El algodón afelpado, el tundosado, el terciopelo y la coralina pueden utilizarse durante el invierno, siempre que no provoquen un exceso de calor.
Comprueba el torso y la nuca, adapta las capas y revisa que la talla permita mover brazos, piernas y pies.
En Pontejos2000 puedes encontrar pijamas y peleles para bebé en diferentes tejidos, tallas y niveles de abrigo para adaptar su ropa de dormir a cada época del año.
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